miércoles, 11 de marzo de 2026

LAS CATADORAS DEL FÜHRER: OTRAS GUERRAS, MISMA MISOGINIA

Las catadoras del Führer. Director: Silvio Soldini. Protagonistas: Elisa Schlott, Max Riemelt, Alma Hasun, Emma Falck, Olga von Luckwald, Berit Vander, Kriemhild Hamann, Thea Rasche, Nicolò Pasetti. Guionistas: Doriana Leondeff, Silvio Soldini, Lucio Ricca, Cristina Comencini, Julia Calenda, Ilaria Macchia. Adaptación de la novela Le assaggiatrici (2018) de Rosella Posterino, basada en las memorias de Margot Wölk (1917-2014). Lumière & Cia / Anteo / Tarantula / Telfilm / Cine Sky. Italia / Bélgica / Suiza, 2024. Estreno en la Argentina: 12 de marzo de 2026.


El alcance máximo de la guerra, la delgada línea que separa la vida de la muerte, narrada desde las profundidades del espacio mínimo que necesitan el drama y la tragedia para expandir sus alas sobre los seres humanos. No están aquí (al menos, en primerísimo primer plano) las decisiones estratégicas ni las tácticas militares que impactan en el escenario bélico de la contienda. Pero sí se hacen notar (y cómo) los efectos físicos y psicológicos, anímicos y sociales, del cruento estertor de la Segunda Guerra Mundial. Y, en particular, de los nazis sobre los propios alemanes. Los que compartían la ideología del Tercer Reich; y aquellos que actuaban su apoyo sólo para sobrevivir una noche más.


En el otoño de 1943, el pueblo de Gross-Partsch (ubicado en la actual Polonia) está en la mira de todos, ya que en el bosque cercano se esconden los búnkeres alemanes. En particular, el conocido como La Guarida del Lobo, porque abriga con la máxima seguridad posible la integridad de Adolf Hitler, figura dominante e hiperpresente aunque nunca se la vea y sólo se oiga su voz en un mensaje radial masivo. A la fuerza, el ejército nazi recluta siete mujeres jóvenes y sanas (sinónimo de la alemanidad) para que funcionen como catadoras de la comida que va a alimentar al Führer. Una serie de exquisitos platos vegetarianos, que el pueblo hambriento nunca llegará a probar, pero que podrían estar envenenados. Dos veces al día, por un mísero jornal, las trabajadoras enfrentarán la posibilidad cierta de una muerte espantosa.


Con lentitud (imperiosa para crear el clima justo y la tensión nerviosa, aunque a veces se vuelva exasperante y tediosa), Las catadoras del Führer (Le assaggiatrici) se toma su tiempo para llegar al plato principal, la mirada femenina sobre la necesidad, el secreto, la (des)esperanza, el miedo, el instinto de supervivencia, el deseo, el impulso sexual, la camaradería y la traición. El menú de pasos se apura sobre el final, para que la verdad termine corriendo el autoimpuesto velo del horror y la maldad, exponiendo los juicios de valor que los personajes abrazaron antes de ponerse de algún lado del mostrador.


Desde que Margot Wölk revelara al mundo la existencia de las catadoras de Hitler en una entrevista a la prensa alemana en 2012, la veracidad de sus dichos han sido ratificados y puestos en tela de juicio en innumerables ocasiones. Transformados en ficción por el director Silvio Soldini, a partir de la novela de Rosella Posterino, la película supera el debate histórico para hablar sobre la naturaleza identitaria del poder dictatorial y la concepción misógina de sus líderes. Intentando comprender, en el camino, las razones que podrían llevar a un amplio grupo de mujeres a apoyar a estos conspiranoicos dueños de la verdad que sólo saben ejercer violencias sobre ellas. Un pasado que se hace presente, cada vez que la extrema derecha cobra auge y llega al Gobierno.
Fernando Ariel García

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