martes, 24 de marzo de 2026

HISTORIETAS POR LA IDENTIDAD: QUE NOS DIGAN ADÓNDE HAN ESCONDIDO LAS FLORES

Historietas por la Identidad. Autores: Luciano Addesi, Max Aguirre, Archivo Caminante, Pablo Aschei, Poly Bernatene, Azul Blaseotto, Carolina Butrón, Calvi, Esteban Cánepa, Martín Cossarini, Denny Ching, Delfina Estrada, Alejandro Farías, Lautaro Fiszman, Marcelo Gómez, Pablo Iovane, Istvansch, Néstor Luis Martín (Dibutopia), Nadia Mastromauro, Natalia Medrano, Adriana Metz, Eduardo Molinari, Ángel Mosquito, Alejandro Nicolau, Lucas Nine, Ignacio Noé, Paio, Enrique Pastor, Paula Peltrin, Perica, Patricio Plaza, Federico Reggiani, Andy Riva, Rodolfo Santullo, Salvador Sanz, Luciano Saracino, Rodrigo Suárez, María Toninetti, Matías Trillo, Sabrina Gullino Valenzuela Negro, Marcos Vergara, Aleta Vidal, Yawarete (Pablo De Bella). Prólogos: Horacio González, Estela Barnes de Carlotto, Archivo de Historieta y Humor Gráfico Argentinos (Biblioteca Nacional). Coordinación, investigación y redacción: Judith Gociol. Asesoramientos: Daniela Drucaroff. Diseño de portada: Martín “Rata” Vega. Idea y relevamiento de trabajos: Abuelas de Plaza de Mayo / Archivo Biográfico Familiar. Abuelas de Plaza de Mayo / Biblioteca Nacional de la República Argentina “Mariano Moreno”. Argentina, 2015.


No les alcanzó con arrebatar el mandato constitucional del pueblo. No les alcanzó con censurar. No les alcanzó con prohibir. No les alcanzó con inculcar el miedo. No les alcanzó con enriquecerse ilegalmente. No les alcanzó con desguazar un país. No les alcanzó con empobrecer a su población. No les alcanzó con reprimir violentamente. No les alcanzó con secuestrar. No les alcanzó con torturar. No les alcanzó con violar. No les alcanzó con asesinar. No les alcanzó con tirar gente viva al mar desde un avión en vuelo. No les alcanzó con robarse las pertenencias materiales de sus víctimas. No les alcanzó con hacer desaparecer a trabajadores, sindicalistas, estudiantes, intelectuales, profesionales, religiosos, militantes políticos. No les alcanzó.


El Plan Sistemático de Exterminio implementado por la última Dictadura Militar y sus ideólogos empresariales, financieros y dirigenciales de la extrema derecha neoliberal, incluyó también el delito más aberrante y cruel de la larga lista de aberrantes y crueles delitos que llevaron adelante en nombre de la Libertad (qué actual suena, no?). El robo y la apropiación de bebés, seguido de la imposición de una falsa identidad que, debido al pacto de silencio mantenido por los genocidas y sus adláteres, todavía se mantiene. 50 años después del Golpe de Estado, todavía hay una incierta cantidad de personas que desconocen su verdadera filiación. Su identidad real.


Nacido como muestra en 2014 y devenido libro un año después, Historietas por la Identidad documentó la búsqueda y la recuperación de algunas de las demasiadas personas apropiadas por la Dictadura. Lo hizo con respeto, amor y empatía. Lo hizo con un notable compromiso con la permanente demanda de Memoria, Verdad y Justicia que define a las Abuelas de Plaza de Mayo. Se nota en cada dibujo, en cada collage, en cada fotomontaje. Cada dos páginas, va cerrando una historia que permanece abierta. Porque es una llaga que sigue sangrando, una ausencia que sigue sin poder repararse. Cada dos páginas, sueños incumplidos, deseos pisoteados, vidas arrebatadas. Y la voluntad (individual primero, colectiva después) de poner punto final a la angustia que alimenta esa espera inenarrable.


Hace muchos años, en una Feria del Libro, me tocó compartir una mesa redonda sobre El Eternauta con Francisco Solano López y Elsa Sánchez de Oesterheld. Como siempre, en algún momento surgió la infaltable pregunta a Elsa: ¿Cómo hacía para vivir en un departamento de la Torre Dorrego, monumental edificio del barrio porteño de Palermo, construido para (y habitado por) jefes y oficiales de las tres Fuerzas Armadas? Y como siempre, Elsa contestó algo parecido a esto: “Son ellos los que tienen que sentir vergüenza y pedir perdón. Y son ellos los que tienen que decirme qué pasó con mi familia y dónde están
sus restos”.


El 22 de junio de 2015, Elsa murió sin conocer las respuestas a sus repetidas preguntas. Y cada día que pasa, otras abuelas, otros abuelos, otras madres, otros padres, otros hermanos y hermanas, otros tíos y tías, otros primos y primas, otros familiares, van muriendo sin saber qué pasó con esos bebés nacidos en cautiverio o robados de sus casas y entregados a otras familias para vivir unas vidas que no eran las suyas. 50 años después del Golpe de Estado, esas identidades siguen secuestradas. Y 50 años después del Golpe de Estado, al actual Gobierno le encantaría poder consagrar de manera definitiva y contundente esa impunidad. Por eso este libro, que nació con la necesidad de quedar posdatado, sigue siendo de lectura urgente y necesaria. 50 años después del Golpe de Estado, resulta imperioso que nos digan adónde han escondido las flores. Todavía pedimos, todavía esperamos.


Si naciste entre 1975 y 1983; y tenés dudas sobre tu identidad o conocés a alguien que podría ser hijo o hija de personas desaparecidas, podés contactarte con Abuelas de Plaza de Mayo.
Fernando Ariel García
a 50 años del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976

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