El arquero inocente. Director, narrador y
guionista: Iván Kasanzew. Participación especial: Claudio Tamburrini.
Entrevistados: César Luis Menotti, Daniel Passarella, Ricardo La Volpe, Ramón
Quiroga, Héctor Chumpitaz, Enrique Macaya Márquez. Consultores de archivo:
Leonardo Saslavsky, Martín Abitabile. Dibuante y
animador: Adriano Fuda. Two Flamingos. EE.UU., 2025. Estreno en la Argentina:
22 de marzo de 2026.
Soy de los que creen en el logro deportivo. La
Selección Argentina ganó el Mundial 78 por mérito de sus futbolistas y la tarea
de su director técnico, César Luis Menotti. Ellos salieron a la cancha y ellos
ganaron los partidos que todos festejamos en la calle. El condicionamiento
político estuvo (no tengo pruebas pero no tengo dudas) y la Dictadura militar
al mando del país habrá hecho todo lo que estaba a su alcance para garantizar que los resultados de los partidos acompañaran el deseo propagandístico del
régimen. Pero la selección no jugaba para la Junta Militar; y la Copa del Mundo
la obtuvieron y la levantaron para el pueblo argentino, no para los
sanguinarios genocidas que perseguían, secuestraban, torturaban, desaparecían y
apropiaban. Eso lo tengo claro.
Pero también tengo claro que, por más que lo
intente y lo sostenga, es imposible separar el evento deportivo del contexto
político en el que estuvo inmerso. Buena prueba de eso es el partido entre
Argentina y Perú, que los albicelestes ganamos por un controvertido 6 a 0,
garantizándonos el pase a la final. Y la historia personal de Claudio Tamburrini,
arquero argentino que, durante el transcurso del mundial de fútbol, fue
detenido, secuestrado y torturado por las fuerzas represoras en el centro
clandestino de detención conocido como Mansión Seré. Lugar del que logró huir
en una fuga cinematográfica que, de hecho, dio pie a la película Crónica de una
fuga (2006).
Sobre la interrelación de estos hechos,
el periodista Iván Kasanzew articuló el documental El arquero inocente,
montando un interesantísimo diálogo entre imágenes de archivo muy poco vistas,
entrevistas exclusivas a los protagonistas, algunas animaciones y un par de
dramatizaciones realizadas sin morbo y estética de cruda resonancia. Su
presencia física primero, su voz en off después, son los encargados de hacer
avanzar el relato en lo que hace a contextos y hechos previos, dejando para el
propio Tamburrini la exposición en primera persona de su experiencia traumática
y transformadora.
En lo personal, me hizo un poco de ruido que
el film cuyo título remite directamente a las vivencias de Tamburrini, dedique
mayor tiempo y metraje a explicar la naturaleza de la tensa relación entre la
Dictadura y la Selección Argentina, que a la historia del arquero protagonista.
Pero eso no es lo importante. No ahora. Las imágenes documentales de Videla que
se muestran, son realmente impresionantes. El rostro del dictador, sus miradas,
el tono de su voz, su actitud corporal en instancias de relativa banalidad,
expresan como nadie la insoportable carga tanática del Golpe. La permanente
y agresiva pulsión de muerte, agresividad, destrucción y violencia que
articularon las Juntas Militares, antes de descargarlas sobre los cuerpos
humanos y sociales de nuestro país.
Pero no sólo por ello el documental debería
ser exhibido en las escuelas. También por una conclusión que saca Menotti en
uno de los audios finales. Al referirse a la fiesta popular que ganó las calles
de esa Argentina saqueada y fusilada por la espalda. Esos cánticos a voz en
cuello, esas concentraciones multitudinarias, esas almas felices y desahogadas
de miedo, a sabiendas o no de lo que estaba pasando en ese entonces, no
expresaban el apoyo cómplice a los asesinos que sí difundió la voz de José
María Muñoz. Festejaban un pequeño instante de luz en medio de la agobiante oscuridad,
el reverdecer de la vida entre tanta ausencia injusta. El mérito de un equipo
de futbolistas por sobre la rastrera intencionalidad de una dirigencia
criminal. Mejor lo diría D10S muchos años más tarde: La pelota no se mancha.
Fernando Ariel García
a 3 días de los 50 años del Golpe de Estado




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