Supergirl.
Director: Craig
Gillespie.
Protagonistas: Milly
Alcock (Kara Zor-El / Supergirl), Matthias Schoenaerts (Krem de las Colinas Amarillas), Eve Ridley (Ruthye Marye Knoll), David Krumholtz
(Zor-El) y Emily Beecham (Alura In-Ze), con David Corenswet
(Superman) y Jason Momoa (Lobo). Guionista:
Ana
Nogueira. Basado
en personajes y situaciones creadas por Jerry
Siegel, Joe Shuster, Otto Binder, Al Plastino, Roger Slifer y Keith
Giffen para DC Comics; y en la miniserie Supergirl: Woman of Tomorrow
(2021), de Tom King (guion) y Bilquis Evely (Arte). Productores:
James Gunn, Peter Safran. DC Studios / Troll Court Entertainment /
The Safran Company. EE.UU., 2026. Estreno
en la Argentina: 25
de junio
de 2026.
Se
nota (y se agradece) la decisión consciente de separar a Supergirl
de la fuerte impronta que impone el icono cultural de su primo, el
Hombre de Acero. Los más de cien minutos de metraje dejan muy en
claro que, aunque los dos provengan del lejano planeta Krypton, sus
historias han sido diferentes, sus educaciones han sido
diametralmente opuestas y sus experiencias personales resultan
incomparables. Razones de peso que definirán cada una de sus
elecciones personales. Sus misiones en la Tierra podrán ser
compatibles, pero está claro que sus formas de impartir justicia…
no lo son. Y en estos planteos ideológicos e identitarios, descansa
lo mejor que Supergirl tiene para ofrecer. Incluido el final, abierto
a una bienvenida polémica.
El
resto es una historia larga, por lo estirada antes que por lo
elaborada. Mayormente ambientada en el espacio exterior, propone una
hibridación de géneros que incluye el western, la road movie, la
fantasía heroica y la ciencia-ficción al estilo Star Wars. A mi
gusto, demasiado pegada al estilo Star Wars. Hay un trauma familiar
que deberá resolverse, una venganza por consumarse y una situación
espejada entre las protagonistas femeninas, que puede entenderse como
el inicio de una relación más cercana a la filial que a la
amistosa.
Tomando
el esqueleto argumental de la miniserie Supergirl: Woman of Tomorrow,
de Tom King y Bilquis Evely, la guionista Ana Nogueira abordó la
épica superheroica desde una perspectiva feminista que enfrenta
abiertamente al revivido discurso conservador y patriarcal, así como
sus rancias actitudes machistas. Resulta interesantísimo el complejo
entramado que enhebra alrededor de la personalidad de Supergirl, una
mujer básicamente imperfecta, cuya fuerza y determinación forjan su
independencia. Cruzada por el dolor, signada por el escepticismo,
abrazada por la ambigüedad moral y perseguida por una fragilidad
existencial que le muerde los talones, aparece definida por este
bagaje emotivo. Pero nunca limitada.
Por
eso no se entiende (salvo por razones estrictamente comerciales) la
incorporación de Superman y Lobo, tan intrascendentes como
innecesarias para el desarrollo de la básica trama y su cierre con
moño cantado de antemano. Esta Supergirl tiene (y exhibe) el coraje,
la capacidad y la autonomía para acertar y equivocarse, avanzar y
retroceder, liberada de cualquier cliché o mandato. No necesita que
ninguna figura masculina (hiperbenevola o hiperviolenta) le ande
dando vueltas alrededor, distrayendo la atención de su mayor hazaña:
La defensa irrestricta de la sororidad. No hay escena post-créditos.
Fernando
Ariel García































