martes, 8 de agosto de 2023

EL COLIBRÍ: AVANZAR PARA QUEDARSE EN EL MISMO LUGAR

El colibrí. Directora: Francesca Archibugi. Protagonistas: Pierfrancesco Favino, Kasia Smutniak, Bérénice Bejo, Laura Morante, Sergio Albelli, Alessandro Tedeschi, Benedetta Porcaroli, Massimo Ceccherini, Fotini Peluso, Francesco Centorame, Pietro Ragusa, Valeria Cavalli, Nanni Moretti, Rausy Giangarè, Niccolò Profeti, Elisa Fossati, Lorenzo Mellini, Matilda Grace Marini, Marlo DiCrasto. Guionistas: Francesca Archibugi, Laura Paolucci, Francesco Piccolo. Basado en la novela Il colibrì (2019), de Sandro Veronesi. Fandango Produzione / RAI Cinema / Les films des Tournelles / Orange Studio. Italia / Francia, 2022. Estreno en la Argentina: 10 de agosto de 2023.


De las selvas húmedas a los desiertos, de los bosques templados a las montañas más altas. El colibrí no sólo tiene la adaptabilidad necesaria para acostumbrarse a cualquier hábitat, sino que cumple un papel importantísimo en el proceso de polinización, fundamental para el mantenimiento de la vida sobre la tierra. Además, es la única ave capaz de volar en todas las direcciones: derecha, izquierda, adelante y atrás. Y, cuando lo desea, puede quedarse suspendido en el aire, utilizando el veloz movimiento de sus alas para permanecer quieto.


A Marco Carrera (un impresionante Pierfrancesco Favino), le dicen “colibrí” desde su adolescencia. Lo hacían en referencia a su físico menudo, aunque el espectador descubrirá que el apodo cierra más con su naturaleza identitaria que con su actual imagen externa. Va del mar a Roma, de Roma a Florencia; y de Florencia vuelve al mar. Con la misma eficacia, se desempeña como médico oculista profesional o tahúr vocacional. Y cuando se lo propone, se encarga de fecundar las relaciones intrafamiliares. Para ello, alterna las pieles de atento esposo, padre presente y abuelo cariñoso; la de hijo atento y hermano tolerante. Pero si algo lo identifica con el pájaro pequeñito, es su capacidad para avanzar manteniéndose siempre en el mismo lugar.


A saltos temporales, que van de los ‘70 hasta el futuro cercano, vamos a verlo transitar de la juventud a la madurez y la vejez, desarrollarse en lo personal y en lo profesional, en lo físico y lo psicológico. Pero detenido en el mismo lugar emocional, desde ese trascendental instante en que, siendo niño, quedó perdidamente enamorado de su vecina. Una tarde de sol y playa, de palabras y silencios que determinaron las pasiones y los miedos que vinieron, los encuentros y las pérdidas que se fueron jalonando con el paso del tiempo. Ese amor absoluto, platónico y epistolar, sufrido y reverenciado, siempre irresuelto y preservado del desgaste real, puede ser leído como un ejemplo de resiliencia o como la cumbre de su cobardía. El recuerdo de lo que fue y la nostalgia por lo que pudo haber sido.


Sentida reflexión sobre la fragilidad del ser humano, El colibrí (Il colibrì) avanza sobre la verdad y la mentira, la libertad y la dependencia, el deseo y la postergación, la esperanza y la frustración, la tensión entre felicidad y fidelidad en la vida conyugal. Sin abrir juicios morales sobre los personajes, explora las inclemencias que traen la vida y la muerte, la salud y la enfermedad. Jugando fuerte, con intensidad y sorpresa, la película termina asumiéndose como un ensayo sobre el poder de las elecciones personales, una vez que el cuerpo y el corazón ya pagaron las facturas de los acontecimientos; y la onda expansiva de los años se está llevando las pocas opciones restantes.
Fernando Ariel García

martes, 25 de julio de 2023

HOMBRE LOBO POR LA NOCHE: SÁBADO DE SÚPER ACCIÓN

Hombre Lobo por la noche. Director: Michael Giacchino. Protagonistas: Gael García Bernal (Jack Russell / Hombre Lobo), Laura Donnelly (Elsa Bloodstone), Harriet Sansom Harris (Verussa Bloodstone), Carey Jones (cuerpo de Ted, el Hombre-Cosa), Jeffrey Ford (voz de Ted, el Hombre-Cosa) y Richard Dixon (voz de Ulysses Bloodstone), entre otros. Narrador: Rick Wasserman. Titiritero: Erik Beck. Guionistas: Heather Quinn y Peter Cameron, sobre una historia de Heather Quinn. Basado en personajes y situaciones creados por Roy Thomas, Jean Thomas, Gerry Conway, Mike Ploog, Dan Abnett, Andy Lanning, Michael Lopez, Gray Morrow, Len Wein, Marv Wolfman y John Warner, para los cómics Marvel. Música: Michael Giacchino. La banda sonora incluye las canciones I Never Had a Chance, Wishing (Will Make it So) y Over the Rainbow, interpretadas por Irving Berlin, Vera Lynn y Judy Garland, respectivamente. Productores: Kevin Feige y Victoria Alonso, entre otros. EE.UU., 2022. Estreno en la Argentina: Disponible en Disney+ desde el 7 de octubre de 2022.


Cuando yo era pibe, los sábados después del almuerzo nos enganchábamos a la pantalla de Canal 11 para ver los Sábados de Súper Acción, especie de versión televisiva del viejo cine en continuado donde te daban tres películas por el precio de una. Básicamente, ejemplos de la mejor y más hermosa Clase B que Hollywood tenía para ofrecer en su catálogo de género: western, ciencia-ficción, policial, aventuras históricas o exóticas, los clásicos del terror de la Universal. Todo en riguroso blanco y negro, como corresponde a tanta magia.


Para esa misma época, más o menos, uno también era ávido lector de las revistas de terror que publicaban las editoriales Mazzone y S.G., proveedores absolutos del lado oscuro de Marvel, joyitas de la Casa de las Ideas que aprendí a disfrutar y admirar con los dedos manchados de tinta. Sobre todo, cuando venían firmadas por Gene Colan y Mike Ploog, dos de los tantos monstruos a cargo de las mejores páginas de The Tomb of Dracula, The Frankenstein Monster, Vampire Tales, Monsters Unleashed y Werewolf by Night, entre otras.


Así que imagínense mi estado de ansiedad cuando supe que Michael Giacchino, compositor musical de fuste, iba a debutar como director con un especial de Hombre Lobo por la noche (Werewolf by Night) para Disney+, buscando homenajear a ese cine de terror de la Universal y a esos cómics de terror de Marvel. Aquel pibe que supe ser levantó más temperatura después de apreciar el primer trailer, una delicatessen en blanco y negro que recuperaba aquel estilo narrativo para ponerlo en perspectiva contemporánea, sin traicionar su esencia. Y con la participación del nunca bien ponderado Hombre-Cosa!


Al especial lo vi el día de su estreno. Y a hoy debo tenerlo visto cerca de diez veces. No sé si es lo mejor que hizo Marvel hasta ahora, pero seguro es lo que más me gusta (o uno de los que más). El argumento es bastante pobre, más bien tirando a un planteo estirado lo justo y necesario. Pero la ejecución de esa idea es lo extraordinario del caso. La atmósfera que alcanza el blanco y negro; el uso expresionista de las sombras y el fuera de plano; los efectos mecánicos (sin CGI); la constitución del verosímil para sostener lo inverosímil del relato; la modulación de un registro fantástico que pone en valor a la memoria sobre la nostalgia. La próxima vez que me siente a ver Hombre Lobo por la noche, será un sábado a la tarde, después de almorzar.
Fernando Ariel García

viernes, 21 de julio de 2023

MISIÓN: IMPOSIBLE 7: MENTIRA LA VERDAD

Misión: Imposible: Sentencia mortal - primera parte. Director: Christopher McQuarrie. Protagonistas: Tom Cruise (Ethan Hunt), Hayley Atwell (Grace), Ving Rhames (Luther Stickell), Simon Pegg (Benji Dunn), Rebecca Ferguson (Ilsa Faust), Vanessa Kirby (Alanna Mitsopolis), Esai Morales (Gabriel), Pom Klementieff (Paris), Henry Czerny (Eugene Kittridge), Shea Whigham (Jasper Briggs), Greg Tarzan Davis (Degas) y Frederick Schmidt (Zola Mitsopolis), entre otros. Participación especial de Mariela Garriga (Marie). Guionistas: Christopher McQuarrie, Erik Jendresen. Basado en personajes y situaciones creados por Bruce Geller para la serie de TV Misión: Imposible (1966-1973). Banda sonora: incluye el tema principal compuesto por Lalo Schifrin. Productores: Tom Cruise, Christopher McQuarrie. Skydance / TC Productions. EE.UU., 2023. Estreno en la Argentina: 13 de julio de 2023.


No hay nada que hacerle. Hasta el timing está del lado de Tom Cruise. Por efectos de la pandemia, Misión: Imposible: Sentencia mortal - primera parte (Mission: Impossible: Dead Reckoning – Part One), llega a los cines del mundo dos años después de su fecha de estreno pautada originalmente. Y lo hace planteando los riesgos que la Inteligencia Artificial supone para el futuro de la humanidad y el mundo todo, justo cuando el mundo todo está planteando los riesgos que la Inteligencia Artificial supone para el futuro de la humanidad. Más que de una coincidencia fortuita, parece tratarse de los beneficios que la suerte suele deparar a quienes se esfuerzan por alcanzar sus objetivos sin esperar nada del azar. Por eso, supongo, Tom Cruise es Tom Cruise y ocupa el lugar de privilegio que detenta dentro de la industria.


El Dead Reckoning del título original en inglés poco tiene que ver con algún tipo de sentencia mortal. En realidad, es un término náutico que refiere a la posibilidad de inferir la ubicación actual de un navío, mediante cálculos matemáticos que proyectan rumbo y velocidad a partir de su última posición conocida. Algo así como ir avanzando a ciegas, confiando sólo en la capacidad de evaluar correctamente las acciones pasadas para acertar cada movimiento futuro y no perderse en el camino. Una metáfora perfecta para explicar el derrotero de Ethan Hunt y la Fuerza Misión: Imposible en esta séptima entrega de la saga cinematográfica basada en la clásica serie televisiva.


Un lustro después de su anterior episodio y a 27 años del inicio de la franquicia, Sentencia mortal transpira un funesto hálito final. No sólo porque, otra vez, esté en juego el equilibrio de la siempre frágil arquitectura geopolítica, viejos personajes regresen al ruedo y alguien se despida definitivamente, sino porque la vulnerabilidad de Ethan Hunt en esta película lo pone frente a la posibilidad cada vez más palpable del fracaso. Parte de la responsabilidad parece provenir de un enemigo mortal que resurge desde las cenizas de un oscuro pasado personal que desconocíamos; pero el peso más grande lo carga la imposible opción que deberá tomar: Salvaguardar el destino de los habitantes de la Tierra o asegurar la seguridad de sus seres queridos.


Film de espías hiperpochoclero que pone a la manipulación de la verdad en el centro del drama, mientras engloba todas las certezas que dan identidad a la saga. Secuencias de acción que quitan el aliento y redefinen el concepto de épica; relaciones interpersonales que desarrollan la duda y la ambigüedad; locaciones de ensueño o pesadilla que sacan lo mejor de Roma, Venecia, Noruega, Abu Dhabi y Sudáfrica, entre otros destinos. El cine como experiencia inmersiva que maneja la emoción y la sorpresa del espectador con soltura, efectividad y profesionalismo. Y una apuesta por lo analógico (dentro y fuera de la trama) que remite al cine de espionaje clásico e imbatible. A esperar la segunda parte.
Fernando Ariel García

miércoles, 19 de julio de 2023

BARBIE: ENTRE LA INTENCIÓN CREATIVA Y LA VORACIDAD CAPITALISTA

Barbie. Directora: Greta Gerwig. Protagonistas: Margot Robbie (Barbie), Ryan Gosling (Ken), America Ferrara (Gloria), Kate McKinnon (Barbie rara), Kingsley Ben-Adir (Ken), Will Ferrell (CEO de Mattel), Simu Liu (Ken), Rhea Perlman (Ruth Handler, creadora de Barbie), Issa Rae (Barbie presidenta), Heri Hef (Barbie doctora), Alexandra Shipp (Barbie escritora), Emma Mackey (Barbie científica), Sharon Rooney (Barbie abogada), Nicola Coughlan (Barbie diplomática), Ana Cruz Kayne (Barbie jueza), Ritu Arya (Barbie periodista), Scott Evans (Ken), Ncuti Gatwa (Ken), Michael Cera (Allan), Ariana Greenblatt (Sasha). Participación especial de Dua Lipa (Barbie sirena) y John Cena (Ken tritón). Narradora: Helen Mirren. Guionistas: Greta Gerwig y Noah Baumbach. Basado en el universo de las muñecas Barbie de Mattel, creado por Ruth Handler. Banda sonora: Incluye las canciones Dance the Night (Dua Lipa), Pink (Lizzo), Barbie World (Nicki Minaj, Ice Spice y Acqua), Watati (Karol G y Aldo Ranks), What Was I Made For (Billie Eilish) y I’m Just Ken (Ryan Gosling), entre otras. Productores: Margot Robbie, entre otros. Heyday Films / LuckyChap Entertainment / NB/GG Pictures / Mattel Films. EE.UU., 2023. Estreno en la Argentina: 20 de julio de 2023.


9 de marzo de 1959. Feria del Juguete de New York. Por sólo 3 dólares, cualquiera de sus visitantes podía adquirir esta novedosa muñeca rubia con sonrisa galvanizada y labios pintados. La primera con facciones adultas, senos prominentes y largas y estilizadas piernas. Sus 29 cm de altura incluían tacos altos, aros resplandecientes y una malla enteriza a rayas, en coqueto blanco y negro. Si uno va a creerle al relato oficial, la muñeca salió del evento siendo un rotundo fracaso, aunque para fin de año terminaría agotando 351 mil unidades en las jugueterías del gran país del norte.


Iniciativa de Ruth Handler, esposa del fundador y dueño de Mattel, Barbie (bautizada con el nombre de su hija Barbara) revolucionó el imaginario occidental y convirtió a esa pequeña empresa familiar en una de las multinacionales más poderosas del planeta. En poco tiempo, pasaron de fabricar instrumentos musicales de juguete a moldear el verosímil social de varias generaciones de mujeres, vendiendo la promesa de emancipación que el machismo imperante necesitaba para mantenerse en el poder. En cada época, después de consolidar la vigencia de los principales mandatos sociales del momento, Barbie supo surfear la ola del cambio cultural para capitalizar las demandas que parecían jaquearla definitivamente. Se modificó cada vez que le fue imperioso hacerlo, logrando así mantener su perpetua condición de modelo aspiracional.


Con mirada cínica y humorística, Greta Gerwig (Lady Bird, Mujercitas) tomó a este controvertido icono pop para moldear cinematográficamente el amor y el odio que convergen sobre esta matriz ideológica, entronizada como cliché conservador de la identidad femenina. En Barbie, expone de manera crítica esa imposible perfección estética y moral, superficial y glamorosa, capaz de cambiar de etnia, imagen y profesión, pero imposibilitada de mudar su sexualidad acentuada y ausente, vaciada de deseo y cualquier tipo de pulsión erótica. Desde ese lugar, aborda de manera profunda y divertida los efectos de la cultura patriarcal sobre las psiquis de mujeres y hombres (lo que hace con Ken me parece sencillamente brillante). Y lo logra, además, construyendo una auténtica y tangible artificialidad, deudora del arte pop y el espíritu visual de los viejos musicales yanquis.


Obviamente, al tratarse de un film de Barbie y de Mattel, no se puede matar a la gallina de los huevos de oro. Y la verdad es que Gerwig sortea la situación con altura e inteligencia. Separando la esencia de la marca, logra dividir las aguas entre la intención creativa y la voracidad capitalista. Del lado independiente, diverso e inclusivo del mostrador, se lavan los pecados promoviendo el fortalecimiento de la autoestima y el libre albedrío de la mujer. Y del lado demoníaco, se acumulan las culpas sobre ese rol impuesto con la violencia simbólica de la belleza hegemónica y el consumo alienante. Pero, ¿puede desvincularse de manera tan tajante la idea original de su explotación comercial posterior? La película dice que sí. Yo no estoy tan seguro.
Fernando Ariel García

viernes, 14 de julio de 2023

UNA FEMMINA: CRÓNICA DE UN RENACIMIENTO ANUNCIADO

Una femmina. El código de silencio. Director: Francesco Costabile. Protagonistas: Lina Siciliano, Fabrizio Ferracane, Anna Maria De Luca, Simona Malato, Luca Massaro, Vincenzo Di Rosa, Mario Russo, Pina Turco. Guionistas: Lirio Abbate, Serena Brugnolo, Adriano Chiarelli y Francesco Costabile, sobre una historia de Lirio Abbate y Edoardo De Angelis. Basado en el libro Fimmine ribelli. Come le donne salveranno il paese dalla n'drangheta (2013), de Lirio Abbate. Tramp Film / O’Groove. Italia, 2022. Estreno en la Argentina: 22 de junio de 2023.


Giuseppina Pesce. Maria Concetta Cacciola. Rosa Ferraro. Simona Napoli. Cuatro mujeres de la Calabria con una vida similar, casi calcada. Cuatro mujeres de la ‘Ndrangheta, la mafia local que articula los vínculos entre el crimen organizado, la calle y los estamentos policiales y judiciales. Cuatro mujeres que, en un determinado momento de su historia y de la Historia, decidieron “deshonrar” a su entorno más íntimo. Se les plantaron a sus esposos, padres o hermanos, con una poderosa palabra entre los labios: No. Simplemente, se negaron a seguir haciendo lo que venían haciendo desde hace años, desde hace siglos si contamos a las mujeres que las habían antecedido. Por ese gesto, esa “traición”, les correspondía un único destino: La muerte por suicidio, voluntario o involuntario.


A partir de estas historias, que el periodista siciliano Lirio Abbate había volcado en el libro Fimmine ribelli. Come le donne salveranno il paese dalla n’drangheta, el director Francesco Costabile construyó su película Una femmina. El código de silencio (Una femmina a secas, en el original italiano), álgido retrato de un sistema de poder arcaico, machista y opresivo. Un orden indiscutido e indiscutible, capaz de priorizar las relaciones con el mundo delictivo por sobre los afectos parentales, ya que tiene decidido de antemano a cuál familia debe su lealtad inquebrantable el hombre de la casa.


Con el tono y el ritmo de un thriller, la película desanda el camino de Rosa (la debutante Lina Siciliano que, sencillamente, la rompe), hija de una de estas tantas mujeres que se animaron a quebrar el pacto de silencio que les fuera impuesto por la fuerza y la naturalización de su sometimiento. Un doliente vía crucis que la obligará a empoderarse frente al tamaño del trauma que intuye y debe confirmar, aunque para eso deba enfrentar su deseo de Justicia y su sed de Venganza, incumplir los mandatos hegemónicos y abrazar la memoria de sus ausencias.


Con una lentitud que revela la belleza inherente a los tiempos muertos, la intensidad emocional que antecede a las decisiones tormentosas e irreversibles, Costabile pone en primerísimo primer plano la soledad, el encierro, las violencias que rigen esa cultura patriarcal inmisericorde y vetusta. Arranca la careta de tanta normalidad hosca y aparente, para exhibir el entramado de negocios que une y enfrenta a los clanes de la comunidad, con el doliente rol de callado sostén que le ha sido dado a las mujeres. Crónica de un renacimiento anunciado, Una femmina cuenta el momento exacto en que Rosa toma las riendas de su existencia y estalla la revolución. La verdad, como la sangre, correrá implacable. Y ya nada podrá volver a ser lo mismo.
Fernando Ariel García

viernes, 30 de junio de 2023

SHE-HULK: FEMINISMO, FAN SERVICE Y METAFICCIÓN

She-Hulk: Defensora de héroes. Directoras: Kat Coiro, Anu Valia. Protagonistas: Tatiana Maslany (Jennifer Walters / She-Hulk), Maliah Arrayah (referencia corporal para She-Hulk), Tim Roth (Emil Blonsky / Abominación), Benedict Wong (Wong), Jameela Jamil (Mary MacPherran / Titania), Ginger Gonzaga (Nikki Ramos), Josh Segarra (Augustus Pugliese), Mark Linn-Baker (Morris Walters), Tess Malis Kincaid (Elaine Walters), Jon Bass (Todd Phelps) y Griffin Matthews (Luke Jacobson), entre otros. Participación especial de Mark Ruffalo (Bruce Banner / Hulk), Charlie Cox (Matt Murdock / Daredevil), Brandon Stanley (Eugene Patillo / Leap-Frog), Nick Gomez (Wrecker), Justin Eaton (Thunderball), David Pasques (Craig Hollis / Mr. Immortal), Nathan Hurd (Man-Bull), Joseph Castillo Midyett (El Águila), Terrence Clowe (Saracen), Jordan Aaron Ford (Porcupine), Will Deusner (Skaar), Brian T. Delaney (voz de K.E.V.I.N.). Guionistas: Jessica Gao, Francesca Gailes y Jacqueline J. Gailes, Melissa Hunter, Dana Schwartz, Kara Brown, Zeb Wells, Cody Ziglar. Basado en personajes creados y situaciones desarrolladas por Stan Lee, John Buscema, John Byrne, Dan Slott, Juan Bobillo, Paul Pelletier, Charles Soule, Javier Pulido, Jack Kirby y Bill Everett, entre otros, para Marvel Comics. Desarrolladora televisiva: Jessica Gao. Productores: Kevin Feige y Victoria Alonso, entre otros. Marvel Studios. EE.UU., 2022. Estreno en la Argentina: disponible en Disney+ desde el 17 de agosto de 2022.


De no ser por el último de sus nueve episodios, She-Hulk: Defensora de héroes (She-Hulk: Attorney at Law) sería una serie bastante lograda, con un buen equilibrio entre la acción superheroica y la comedia de enredos, una especie de cruza entre el Hombre-Araña y Sex and the City. En el papel principal, Tatiana Maslany se muestra cómoda, sacándole jugo a ese nudo de frustrantes tensiones que define la vida cotidiana de Jennifer Walters, antes y después de infectarse con la sangre de su primo Bruce Banner y convertirse en She-Hulk. Todo lo que se le niega (aparentemente) a Jennifer se le concede (bastante fácil) a su otro yo gigante y esmeralda. En lo personal y lo profesional, en lo público y lo privado, en lo familiar y lo social. Interesante juego dialéctico que el programa aprovecha para discutir las miradas que hombres y mujeres echan sobre el moderno universo feminista, haciendo especial hincapié en el debate alrededor del cuerpo femenino. Sin salirse del marco esperado (y esperable) que estipula la actual corrección política neo-conservadora.


De no ser por el último de sus nueve episodios, She-Hulk: Defensora de héroes sería una correcta y previsible expansión del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM). Pensado y ejecutado al milímetro para el deleite de los fans más acérrimos de la Casa de las Ideas, el programa abunda en el fan service retroactivo y proactivo. La incorporación formal del Daredevil de Netflix después de las previas vistas en Spider-Man: Sin camino a casa y Hawkeye, anticipando lo que podría llegar a ser la serie Daredevil Born Again. El recupero concreto de la Abominación a cargo de Tim Roth (entre lo mejor del show), validando los contenidos de la película El increíble Hulk (2008). Y el anuncio del próximo armado familiar del Gigante Verde: World War Hulk, con la muestra gratis (innecesaria e intrascendente) de Skaar, el hijo extraterrestre de Bruce Banner. Todo ello sin contar el desfile de esos adorables villanos de cuarta, hechos para lucir el genial capítulo de la terapia grupal.


Pero gracias al último de sus nueve episodios, She-Hulk: Defensora de héroes eleva el nivel hasta llegar a consagrarse como una de las mejores historias contadas por el UCM, en cine y en TV. Para mí, al menos, gracias al abordaje metanarrativo que tanto jugo le dio a John Byrne en el cómic. La serie ya había roto la cuarta pared desde el inicio, a lo House of Cards, con Jennifer Walters interactuando en plan jocoso con los espectadores. Y sobre el cierre se anima a ir más allá, mucho más allá, logrando un traspaso fenomenal de la premisa y, al mismo tiempo, ponerse a reflexionar sobre la tensión creativa-comercial que late en el corazón de la industria audiovisual. No voy a decir más para no spoilear nada a quien todavía no la haya visto. Sólo que me pareció tan sorprendente como perfecto. Si me preguntan a mí, uno de los caminos por el que tendría que avanzar el UCM.
Fernando Ariel García

martes, 13 de junio de 2023

FLASH: MULTIVERSO, PAREDÓN… ¿Y DESPUÉS?

Flash. Director: Andy Muschietti. Protagonistas: Ezra Miller (Barry Allen / Flash), Ben Affleck (Bruce Wayne / Batman), Michael Keaton (Bruce Wayne / Batman), Sasha Calle (Kara Zor-El / Superchica), Michael Shannon (General Zod), Antje Traue (Faora-UI), Maribel Verdú (Nora Allen), Ron Livingston (Henry Allen), Kiersey Clemons (Iris West), Saorise-Monica Jackson (Patty Spivot) y Rudy Mancuso (Albert Desmond), entre otros. Participación especial de Jeremy Irons (Alfred Pennyworth), Temuera Morrison (Thomas Curry) y Andy Muschietti, entre muchos otros. Guionista: Christina Hodson, sobre una historia de John Francis Daley, Jonathan Goldstein y Joby Harold. Basado en el cómic Flashpoint (2011), de Geoff Johns (guion) y Andy Kubert (dibujos); y en personajes creados por Robert Kanigher, Carmine Infantino, Bill Finger, Bob Kane, Otto Binder y Al Plastino, entre otros, para DC Comics. Productores: Barbara Muschietti y Michael Disco. Warner Bros. Pictures / DC Studios / Double Dream / The Disco Factory. EE.UU., 2023. Estreno en la Argentina: 15 de junio de 2023.


El que avisa no engaña. La versión de Flash (The Flash) que vimos en la privada de prensa no era el corte final de la película. Para evitar spoilers indeseados, no nos proyectaron algunos de los cameos más explosivos, los créditos y las dos escenas post-créditos. Es probable (casi seguro, me animo a decir) que nos birlaron el giro sorpresivo del final; y todo lo referido al estado del Snyderverso de cara a la reformulación del Universo Extendido de DC a cargo de James Gunn. Sí se ocuparon de mostrarnos (completitos) los arcos argumentales del Flash de Ezra Miller, el Batman de Michael Keaton y la Supergirl de Sasha Calle, que hacen al núcleo argumental del film.


El disparador es conocido, está basado en el cómic Flashpoint y es la misma premisa que sostuvo la tercera temporada de la serie televisiva de Flash con Grant Gustin. Decidido a evitar la muerte de su madre Nora; y a probar que su padre Henry estaba purgando condena carcelaria por un crimen que no cometió, Barry Allen viaja al pasado para cambiar el orden natural de los hechos y alterar el curso de la historia. Se sabe de antemano, el resultado será catastrófico y la realidad habrá cambiado. ¿Para mejor o para peor? Eso es algo que tendrá que descubrir, elaborar y aceptar el Flash original y el Barry Allen de esta nueva línea temporal, que justo se ve azotada por la llegada del General Zod tal cómo se vio en El Hombre de Acero. Sólo que esta vez no hay Superman que valga; y el Corredor Escarlata tendrá que trabajar con el Batman setentón de Michael Keaton (el mismo del Burtonverso de los ochenta) y la primera Superchica interpretada por una actriz de ascendencia latina.


La dinámica del film es arrolladora. Arranca al palo y termina más arriba. No le escapa a la emoción sincera y a personajes con contradicciones más que interesantes, pero se me hizo un pelín larga y sumamente predecible, con un final que se ve venir desde que arranca la paradoja temporal. Hay sorpresas muy agradables, es cierto, junto con el mejor Batman que le hemos visto a Ben Affleck; y una seguidilla de guiños que dejarán moqueando y de rodillas a los lectores de Novaro.


Vamos al álgido tema del Multiverso. La lógica que construye la película es consistente con la que expuso el Arrowverso en el evento televisivo que cruzó todas sus series: Crisis en Tierras Infinitas. O sea, cada encarnación audiovisual que haya tenido el Universo DC, en TV o en cine, es una de las infinitas tierras paralelas que el Flash de Ezra Miller va a poner en situación de jaque mate. Para saber cuáles aparecen y cuáles no, habrá que ir al cine, ya que este último acto es el más grandilocuente y emotivo recurso metanarrativo que reconozca (hasta la fecha) el cine de superhéroes. Olvídense de los tres Hombres-Araña o del Profesor X y Reed Richards, acá la cosa va (realmente) en serio. Y mucho más allá.


El problema (mi problema, puede ser) es que esta secuencia, con todo lo que posee de maravilloso, hermoso y asombroso, no tiene ningún peso dramático en el devenir de la trama (al menos en el corte incompleto que nos proyectaron). Hubo un momento en que el cine aplaudió a rabiar; y otros en los que la sorpresa congeló los comentarios de los periodistas que estábamos en la oscuridad de la sala. Son algo así como veinte minutos de alucinante montaña rusa por los años formativos de lector de cómic, televidente en blanco y negro; y espectador cinematográfico en Cinerama. Hay más, pero para mi generación eso queda a la altura de un cambio chico. Fan service puro y duro, para ver una y otra vez, hasta que los ojos digan basta (por hoy). Pero tan desligado de la necesidad argumental, el fan service me sabe a estafa emocional. Y eso no me gusta. Aunque me haya gustado.
Fernando Ariel García