martes, 14 de julio de 2020

"FICCIÓN PRIVADA", DE ANDRÉS DI TELLA, SE ESTRENA EL 17 DE JULIO EN LA WEB DE "PUENTES DE CINE"

(Información de prensa) Una historia íntima del siglo XX. Ficción privada (Argentina, 2019) se estrena el 17 de julio en la web de Puentes de Cine. Escrita y dirigida por Andrés Di Tella, la película está protagonizada por Denise Groesman, Julián Larquier Tellarini, Edgardo Cozarinsky, Andrés Di Tella y Lola Di Tella. 


Un actor y una actriz leen, durante varios días y noches, la correspondencia entre Torcuato y Kamala, los padres del director de la película. Él, argentino; ella, hindú. Las cartas atraviesan las décadas del '50 al '70, registran viajes por el mundo, hablan de amor e idealismo, de dolor y sueños rotos. 


"El punto de partida de este proyecto fue la muerte de mi padre, Torcuato Di Tella, de la que se cumplieron dos años -explica el director-. La muerte de un padre es una de las grandes pérdidas de la vida. La pérdida es muy concreta y específica, un suceso excepcional; pero, a la vez, nos hace pensar que la vida es una sucesión de pérdidas, que ese es de hecho el orden natural de las cosas. Todo lo que se pierde en nuestras vidas nos hace recordar que debemos prestar atención al momento, apreciar a quienes nos rodean, y, eventualmente, rescatar del olvido lo perdido. Se trata de un 'trabajo de duelo', sin duda, pero, a la vez, abre para mí la posibilidad de apropiarme de su historia, hacerla mía, con toda la libertad interior que yo no me hubiera podido permitir en vida de mi padre. De ese modo, podría otorgarle toda la dimensión simbólica necesaria para que ya no sea sólo la historia de mi padre sino la historia de un padre y un hijo. Reduzco entonces la historia de mi padre a los fragmentos de esa historia que resuenan en mí. Esos fragmentos de historia son como la punta de un iceberg –la vida entera de mi padre- que permanece invisible". 


"¿Cómo harán los espectadores para ver ese gigantesco bloque de hielo oculto debajo del agua? -se pregunta Di Tella-. Lo tendrán que imaginar, a partir de la punta visible del iceberg. ¿Y cómo lo imaginarán? No les quedará más remedio que imaginarlo a partir de las asociaciones personales que disparen en ellos esos fragmentos; es decir, lo imaginarán a partir de sus propias emociones, de sus propios recuerdos, de su propio padre. En ese sentido, mi padre, su historia, no será más que un vehículo, o un canal, para la revisión emocional del propio espectador, de su propia ´novela familiar'".


"Lo primero que me salió -amplía- fue escribir una serie de poemas: ¡yo que no escribo poemas! Me inspiré en la gran tradición de libros sobre la muerte del padre, de la que he leído todo lo que cayó entre mis manos, desde La muerte del padre (literal) de Karl Ove Knausgard hasta El libro enterrado de Mauro Libertella. Pero la lectura decisiva fue el Kaddish que escribió Allen Ginsberg sobre la muerte de su madre Naomi. De hecho, ni bien quise evocar a mi padre, sucedió algo extraño, aunque no tanto: al mismo tiempo, se me apareció en el camino mi madre, Kamala Apparao, muerta hace ya veinte años. No sólo apareció a través del poema de Ginsberg, que trata sobre la madre del poeta; se hizo presente con el descubrimiento inesperado, en una mudanza en esos mismos días, de un viejo cuaderno de mi madre, con la prolija y juvenil letra manuscrita de mi madre y una serie de hermosas fotografías pegadas en el mismo cuaderno. Se trataba de un diario de viaje de 1952: el primer viaje que hicieron juntos Kamala y Torcuato, antes de ser Papá y Mamá, apenas se conocieron. Una estadía de 3 meses en un kibbutz pionero en el desierto de Israel. Un viaje simbólico a un lugar que, en aquel momento, encapsulaba la utopía del socialismo y de una vida distinta. Ya no se trataba, entonces, de la ´elegía´ o ´kaddish´ por mi padre: se trataba de contar, de alguna manera, la historia de los dos: Papá y Mamá, Torcuato y Kamala. Recordé la abultada carpeta verde que me había pasado Papá cuando murió Mamá (como dije, hace ya más de veinte años). Nunca me había atrevido a leerla. Había llegado el momento. Y esa correspondencia sería la llave". 


"Yo ya hice una película sobre mi madre, hace diez años: Fotografías- sigue Di Tella. Aunque, a decir verdad, se trataba más bien de mi relación con ella, es decir, ´mi madre y yo´, por decirlo de alguna manera. O, en rigor, de mi relación con su país de origen, la India: ´el país de mi madre´ (título original de aquel proyecto). Ahora se trata de contar la historia de mi padre y mi madre, la historia de ellos, juntos, de su relación. ¿Y qué mejor instrumento para contar una relación que una correspondencia? A través de sus propias voces, rescatadas del túnel del tiempo, aparece también la Historia con mayúscula; o mejor: cómo el destino individual forma siempre parte de una experiencia colectiva y cómo el Presente de cada uno se vuelve Historia de todos. El arte de perder se domina fácilmente". 


Dijo la crítica: 
Steve Kopian (Unseen Films): Dicho con sinceridad, este es el tipo de film por el que vivo: uno que surge de la nada para convertirse en un gran tesoro. 


Catálogo del International Documentary Film Festival (Amsterdam): Di Tella le muestra a su hija los archivos familiares y las filmaciones que él mismo ha hecho de sus padres. Juntos, todos estos elementos arman un retrato cinematográfico de gran intimidad acerca de una turbulenta historia de amor del siglo XX. 


Itzel Martínez del Cañizo (programadora de Cine Ambulante, México): El filme se vuelve una evidencia irrefutable del lazo que une lo personal con lo universal. 


Cómo ver Ficción privada: 
A partir del viernes 17 de julio de 2020, ingresando a la "Sala de Cine Virtual", dentro de la web de Puentes de Cine. Primero en el Home del Cine Virtual, clickeando en el film; y luego en ver película. El espectador debe registrarse con su usuario de la plataforma. 
El pago de la entrada de $ 160 y se hace vía Mercado Pago, tarjeta de débito o crédito. La entrada tiene una duración de 24 horas.

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