viernes, 18 de enero de 2019

"VENGANZA", CON LIAM NEESON, SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 21 DE FEBRERO

(Información de prensa) La mafia se metió con su hijo. Ahora él se meterá con ellos. Venganza (Cold Pursuit, Reino Unido, 2019) se estrena en la Argentina el 21 de febrero. 


Dirigida por Hans Petter Moland, la cinta de acción está protagonizada por Liam Neeson, Laura Dern, Emmy Rossum, Tom Bateman, William Forsythe, Laura Dern, Julia Jones, Raoul Max Trujillo, Domenick Lombardozzi, Aleks Paunovic y Benjamin Hollingsworth. 


Nelson Coxman (Liam Neeson) es un hombre que vive una vida tranquila quitando la nieve de las calles de su pequeño pueblo en Colorado, donde todos lo admiran. Pero su vida se desmorona cuando su hijo es asesinado por unos narcotraficantes. 


La sed de venganza hará que Nels se ponga manos a la obra para buscar a los asesinos y acabar con cada uno de ellos, aunque sea lo último que haga. 


En Venganza, Hans Petter Moland hace una revisión de su propia película Kraftidioten (2014, protagonizada por Stellan Skarsgård), esta vez con Liam Neeson como el personaje vengativo. 



Para el actor, lo que descubre su personaje en el film es "un nido de gusanos. Nels elige un camino de venganza, pero no se da cuenta de en qué se está metiendo. Él cree que va tras un tipo que mató a su hijo. De hecho, todo se convierte en un torbellino de venganza y violencia. ¡Y todo tiene esa dosis de humor oscuro que corre a través de él”.

miércoles, 16 de enero de 2019

GLASS: FIN Y PRINCIPIO

Glass. Director: M. Night Shyamalan. Protagonistas: Bruce Willis, James McAvoy, Samuel L. Jackson, Sarah Paulson, Anya Taylor-Joy, Spencer Treat Clark y Charlayne Woodard, entre otros. Guión: M. Night Shyamalan. Buena Vista International / Universal Pictures / Blinding Edge Pictures / Blumhouse Productions. EE.UU., 2019. Estreno en la Argentina: 17 de enero de 2019. 

Diecinueve años después de El protegido y a dos de Fragmentado, M. Night Shyamalan cierra su trilogía superheroica con Glass, una película compleja y pretenciosa, lúdica y torpe, inteligente y tonta, siempre por partes y nunca del todo. Un cine de género que se aleja prejuiciosamente del prototipo industrial galvanizado por Marvel para recubrirse del prestigio cultural que implica una visita al patio-pathos existencialista sartreano. 

De la mano de los personajes encarnados por Bruce Willis, James McAvoy y Samuel L. Jackson, Shyamalan retoma su propio universo mítico, conformado por influencias cruzadas de otros medios y lenguajes, para deconstruir su corpus creativo. Y lo hace con introspectiva poesía y un oscuro sentimiento de nostalgia. Con el pesimismo como bandera, re-elabora su propia tesis y la expone, principalmente, a través de la palabra. Relegando la acción a segundo plano, conteniendo el alcance de su estallido para que la práctica no termine desdibujando a la teoría. 

Afiche dibujado por Alex Ross

Solemne y grave, sin espacio para el humor que permita descomprimir la densa carga dramática del ideario sometido a debate, la estructura narrativa del film refuerza el decir y el hacer de la psicóloga interpretada por Sarah Paulson: La necesidad humana de definir y encasillar aquello que no puede explicar. Principal acierto y principal error de Glass. En ese mundo, tan necesitado de lo extraordinario y tan poblado por lo ordinario, Shyamalam escoge una dialéctica específica para entender la naturaleza de lo sobrenatural. 


Y esa lógica que busca alcanzar la verdad mediante la confrontación de argumentos contrapuestos, no pertenece al cine sino al cómic. Tal vez por ello la cinta se haga lenta, con una larga seguidilla de falsos finales amontonados para preservar el golpe de efecto de un cierre que, contra todos los pronósticos, prioriza la baja escala visual en favor del grandilocuente alcance simbólico. Un final maravilloso para una cinta inestable, que se recompone al asumirse como lo que es: Un reboot. El cierre de un ciclo y el comienzo de un universo ampliado, reciclado y cohesionado desde el vamos. Y que ahora sí, por fin, parece haber encontrada la tríada fundacional que Shyamalan estaba buscando. 
¿Esta historia continuará? 
Fernando Ariel García

"HORA - DÍA - MES" SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 14 DE FEBRERO

(Información de prensa) Una semana cualquiera no es cualquier semana. Hora - Día - Mes (Argentina, 2017) se estrena comercialmente el 14 de febrero. La película de Diego Bliffeld sobre textos originales de Marcelo Cohen, está protagonizada por Manuel Vicente, Romina Pinto, Sergio Morosini e Iván Steinhardt. 


La película muestra una semana cualquiera en la vida de Nardo en el garage La Alborada. Allí vive, come, duerme y organiza las tareas cotidianas. De día atiende clientes, acomoda los autos y mantiene la limpieza. De noche su vida es otra: revisa los coches y los interviene, inmiscuyéndose impunemente en la intimidad de sus clientes. 


Hora – Día – Mes es una película que habla del tiempo: el transcurrir, la rutina, la espera y el tedio. La vida de Bernado Talavera en el garage La Alborada es una repetición de situaciones que podrían sucederse en cualquier orden sin alterar su esencia. 


La observación paciente de todas estas situaciones construye la materia con la que se moldea un meticuloso relato visual. Sobre esta base se erige la columna que da sustento a la película: los textos de Marcelo Cohen, narrados con la propia voz del escritor. 



Marcelo Cohen es una de las voces más importantes de la literatura argentina contemporánea. En Hora - Día - Mes, su voz nos cuenta acerca de la vida de Nardo, su historia, su presente y un posible futuro, sus pensamientos, sus gustos y sus anhelos.



Pero también nos habla sobre otras cosas: sobre los autos del garage La Alborada -también protagonistas de la historia- y sobre otros pensamientos en ideas, que van desde la historia de los motores a inyección a la tipificación de las formas de las nubes.

"LA NOSTALGIA DEL CENTAURO" SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 7 DE FEBRERO

(Información de prensa) Algunas cosas no mueren, pero terminan. La nostalgia del centauro (Argentina, 2017) se estrena comercialmente el 7 de febrero. Dirigida por Nicolás Torchinsky, la película está interpretada por Alba Rosa Diaz y Juan Armando Soria.


La nostalgia del centauro es un acercamiento a la tradición gauchesca a través del retrato de un matrimonio de ancianos oriundo de los cerros tucumanos. 


Partiendo del tiempo presente, la película actualiza sueños y recuerdos que no son más que la evocación de lo que ya no será: una manera de ser y de estar en el mundo que irá extinguiéndose lentamente ante la mirada del espectador. 


"El comienzo fue un viaje a la provincia de Tucumán en búsqueda de locaciones para otra historia -asegura Torchinsky-. De la mano de una amiga que hizo las veces de guía, pasamos unos días en Colalao del Valle junto a sus padres, Doña Alba Rosa Díaz y Juan Armando Soria, los protagonistas de La nostalgia del centauro. Transcurridas varias jornadas en las que compartimos la temporalidad de su vida cotidiana, sus relatos, la forma de relacionarse con la tierra y los animales, y presenciamos el particular vínculo entre ellos, vislumbramos la posibilidad de hacer esta película".

El director recuerda que "inmediatamente les propusimos participar en el proyecto y pensar en conjunto cuál podría ser el disparador, la idea fuerza. Entre un mate y otro, quedó planteada una inquietud que nos acompañaría durante todo el proceso creativo, tan ajena para nosotros como inabarcable, tan cercana para ellos como inescindible: la cuestión de la tradición; aquello destinado a durar y permanecer, que sin embargo amenazaba con desaparecer". 


Según Torchinsky, "desde un principio nos interesó ir más allá del mero registro observacional en el que ellos, pasivamente, se convirtieran en objeto antropológico de nuestro interés cinematográfico. Lo que quisimos fue ir al encuentro de ese mundo a punto de extinguirse, obstinado en su potente inercia incandescente que nos acercaba afable y dolorosamente a la vez, la pregunta por el arraigo y la pertenencia".

martes, 15 de enero de 2019

"LA JERUSALEM ARGENTINA" SE ESTRENA EL 24 DE ENERO

(Información de prensa) Un documental sobre la comunidad judía en Moisés Ville. La Jerusalem argentina (Argentina, 2019) se estrena comercialmente el 24 de enero. Escrita y dirigida por Iván Cherjovsky y Melina Serber, la película sigue a los últimos descendientes de los míticos gauchos jaudíos en Moisés Ville, un pequeño pueblo rural de la Provincia de Santa Fe. 


Allí, han emprendido la lucha contra el olvido: atesoran las reliquias de los pioneros en un impresionante museo, acompañan a los turistas por las sinagogas vacías y rememoran los sabores judaicos comprando leicaj en la panadería. Mientras tanto, todos esperan ansiosos la llegada de la Fiesta de Integración Cultural, el evento que define a este exótico rincón del mundo.

 

Datos de interés sobre Moisés Ville 
En agosto de 1889, más de ochocientos inmigrantes judíos oriundos de la Ucrania dominada por el imperio zarista arribaron al puerto de Buenos Aires a bordo de un vapor alemán. Se trataba de un grupo auto-organizado, compuesto por ciento treinta y seis familias que deseaban instalarse en el campo para dedicarse a la agricultura y, de ese modo, revertir los prejuicios acerca de la presunta improductividad de los judíos. 


Una vez en tierra firme, un camino plagado de incertidumbres los llevó desde el Hotel de Inmigrantes porteño hasta el centro geográfico de la provincia de Santa Fe, donde fundaron la colonia Moisés Ville, es decir, la Villa de Moisés. Ese nombre no era casual: establecía un paralelismo entre el Egipto bíblico y el Imperio zarista, donde los judíos también eran perseguidos. 


Con el paso del tiempo, este episodio fue considerado el hecho fundacional de la vida judía en la Argentina, ya que el caso Moisés Ville inspiró la creación de la Jewish Colonization Association, la empresa financiada por el barón de Hirsch que trajo al país a 30.000 colonos judíos. 


Hoy, en Moisés Ville, viven apenas ciento cincuenta descendientes de aquéllos míticos pioneros. Se trata de una comunidad reducida y envejecida, pero muy activa, que ha emprendido la lucha contra el olvido a fin de honrar a quienes lograron establecerse en el país como auténticos argentinos, sin por ello abandonar sus raíces judías. 


"Cuando terminé de escribir mi tesis doctoral sobre la memoria judía en Moisés Ville -cuenta Iván Cherjovsky-, lo primero que pensé fue que tenía que filmar un documental. Moisés Ville ocupa un sitio importante en la historia de la comunidad judía argentina: fue el lugar elegido a fines del siglo XIX por un grupo de familias llegadas de la Rusia zarista, que buscaban regenerar al pueblo judío volviéndose agricultores. Pero lo que yo quería mostrar en la película no era esa historia, bien conocida, sino los esfuerzos de un puñado de descendientes de aquellos pioneros por mantener viva la memoria judía del pueblo en la actualidad, cuando la gran mayoría poblacional es católica". 


Para Melina Serber, "el trabajo que realizo como documentalista gira en torno a pensar la co-existencia de culturas en un mismo barrio, pueblo o ciudad, y revelar cómo se mezclan, conviven, comparten, u olvidan ciertos hábitos, recuerdos y tradiciones. Estaba interesada hace tiempo en retratar el judaísmo argentino. Moises Ville era el lugar ideal, por su impronta histórica representando a la comunidad judía más emblemática de la Argentina; y por la incipiente convivencia con una importante comunidad católica. Había visto cientos de fotos y había oído también muchas historias acerca del pueblo santafecino, por mi trabajo en el Archivo Fotográfico de la Amia, que, sin dudas, expandió y vehiculizó ese interés por realizar el documental en Moisés Ville".

"DESCUBRIENDO A MI HIJO" SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 17 DE ENERO

(Información de prensa) La vida te da sorpresas. Descubriendo a mi hijo (Ga'agua, Israel, 2017) se estrena en la Argentina el 17 de enero.


Escrita y dirigida por Savi Gabizon, la comedia negra está protagonizada por Shai Avivi, Neta Riskin, Assi Levy, Ella Armony, Shimon Mimran, Adam Gabay, Oleg Levin, Shmil Ben Ari, Yiftach Kaminer, Shiri Golan, Amos Mokadi y Salim Dau. 


Un hombre de buena posición económica, sin hijos, se encuentra con su novia de la Universidad. Allí descubre que cuando rompieron, veinte años atrás, ella estaba embarazada. La segunda cosa que descubrírá en ese encuentro cambiará su vida para siempre... 


Dijo la prensa: 
Dan Fainaru (Screendaily): Entretenida y conmovedora, deja que la audiencia saque sus conclusiones. 


Deborah Young (The Hollywood Reporter): Una película encantadora y reveladora, que deja un sabio mensaje al espectador.

viernes, 11 de enero de 2019

MÁQUINAS MORTALES: HAY QUE REÍRSE MÁS

Máquinas mortales. Director: Christian Rivers. Protagonistas: Hera Hilmar, Robert Sheehan, Hugo Weaving, Jihae, Ronan Raftery, Leila George y Stephen Lang, entre otros. Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens y Peter Jackson, basado en la novela Mortal Engines de Philip Reeve. Productor: Peter Jackson. Media Rights Capital / Scholastic Entertainment / Silvertongue Pictures / Universal Pictures / WingNut Films. EE.UU. / Nueva Zelanda, 2018. Estreno en la Argentina: 10 de enero de 2019. 

 Algo raro ocurrió en la privada de prensa de Máquinas mortales (Mortal Engines). Tan raro, que terminó cambiando por completo la percepción que venía teniendo del film. No es que la adaptación de la primera novela de la tetralogía steampunk post-apocalítica fuera un dechado de virtudes (aunque algunas tenía), pero había algo que no me terminaba de cerrar; y no estaba pudiendo descular qué era. 


Quedaba claro que entre la prepotencia visual y la sutileza de la trama, el director Christian Rivers había optado por la primera posición, eliminado la posibilidad de linkear la película con alguna lectura más profunda sobre las posiciones geopolíticas de ayer y de hoy. Dicho más claro: La pulsión colonialista británica, la obsesión de Donald Trump con los muros, la naturaleza depredadora del capitalismo salvaje. 


Abrazada al entretenimiento más simple y lineal, Máquinas mortales avanzaba como un brontosaurio dentro de un bazar. A lo bestia, sin dar respiro, abusando de las casualidades para justificar los giros melodramáticos de la trama, puliendo la cáscara para camuflarla de contenido brillante, obligando a los actores a defender su laburo a golpes de oficio. Todo mantenido siempre en movimiento por las pericias visuales alcanzadas al retratar este barroco mundo victoriano, poblado por ciudades móviles, tecnología ornamental retrofuturista y colores vivos. La puesta en escena de una puesta en escena. Como en el Batman de Adam West, donde la impostación alcanzó un rango artístico sublime. 


Y entonces sí, a tres minutos del final, algo raro ocurrió en la privada de prensa. El sonido de la película se murió. Y en lugar del silencio, lo que empezó a escucharse en la sala fueron los audios de las publicidades y las colas que suelen emitirse antes de que empiece la proyección de cualquier película. Uno en particular, el de la nueva propaganda de Coca-Cola montada con frases hechas del habla popular argentina, desnudó al rey delante de nuestros ojos. 


El maridaje casual entre esas partes nacidas para estar separadas conformó, ante la sorpresa de todos, un discurso sincronizado que abrió el material a lecturas menos importantes y trascendentes. Un hecho artístico espontáneo que completó a Máquinas mortales con aquello que siempre le sobró al Batman de Adam West: El humor. La capacidad de reírse sobre la impostura autoasumida. La herramienta necesaria para re-convertir la escenografía en escena, la gestualidad en actuación; la sucesión de fotogramas en cine. 
Que la sala haya estallado en aplausos, algo debe querer decir, no? 
Fernando Ariel García