viernes, 22 de diciembre de 2017

¡FELIZ NAVIDAD!


La Bitácora de Maneco les desea 

 Felices Fiestas Merry Christmas Buon Natale Joyeux Noël Feliz Natal


Portada de Heidi Nº 16, publicada en España por Ediciones Recreativas S.A. en marzo de 1977
Autores no acreditados, en base al animé Arupusu no Shōjo Haiji
más conocido entre nosotros como el Heidi de Hayao Miyazaki.

"ARTEMIS FOWL", DIRIGIDA POR KENNETH BRANAGH, LLEGARÁ A LOS CINES EN 2019

(Información de prensa) Disney anunció el casting inicial para la adaptación cinematográfica de acción real de la película Artemis Fowl (título en español a confirmar), que será dirigida por Kenneth Branagh y producida por Branagh y Judy Hofflund. 


Basada en el primer libro de la exitosa saga literaria homónima de Eoin Colfer, la nueva película Disney comenzó su fotografía principal en marzo de 2018, siendo rodada en locaciones de Inglaterra, Irlanda del Norte y en la ciudad de Ho Chi Minh, Vietnam. El libro fue adaptado para la pantalla grande por el premiado dramaturgo Conor McPherson.


La búsqueda del actor para dar vida a Artemis Fowl fue extensa. La directora de casting Lucy Bevan vio a más de 1200 candidatos para el papel. Branagh escogió al irlandés Ferdia Shaw, quien hará su debut en la pantalla grande con el papel principal de Artemis Fowl. Descendiente de una legendaria familia de mentes criminales, el joven genio de doce años Artemis Fowl acaba envuelto en una batalla de fuerza y astucia contra una poderosa raza de hadas misteriosas que podrían estar detrás de la desaparición de su padre. 

Ferdia Shaw, escogido para personificar a Artemis Fowl

En el subterráneo mundo de las hadas de Haven City, Judi Dench (Victoria y AbdulMiss Peregrine y los niños peculiares007: Operación Skyfall) encarna a la comandante Root, la implacable líder de la fuerza policial de las hadas (LEPrecon); Lara McDonnell (The Delinquent SeasonLos imprevistos del amorThe Walk Invisible) dará vida a la capitana Holly Short, una peleadora y enérgica elfo que es raptada por Artemis para conseguir oro de las hadas a través de su rescate. Y Josh Gad (Asesinato en el Expreso de OrienteMarshallLa Bella y la Bestia) ha sido seleccionado para interpretar a Mulch Diggums, un enano cleptómano que intenta ayudar a rescatar a Holly. 



En la tierra, 
Nonso Anozie (La CenicientaEl líderEl juego de Ender) interpretará a Butler, el formidable guardaespaldas de Artemis Fowl; y Tamara Smart (The Worst Witch) da vida a Juliet, su sobrina. Por su parte, Miranda Raison (Asesinato en el Expreso de Oriente) personifica a Angeline, madre de Artemis.


Completan el reparto Josh McGuire (Cuestión de tiempo), Hong Chau (Pequeña gran vida), Nikesh Patel (Londres bajo fuego), Michael Abubakar (Trust Me), Jake Davies (X+Y), Rachel Denning (Doctor Who), Matt Jessup (Dread), Simone Kirby (Alicia a través del espejo), Sally Messham (Aliados) y Adrian Scarborough (Los miserables).


Basada en la exitosa saga literaria de Eoin Colfer y con un guion del premiado dramaturgo Conor McPherson, el estreno en cines de los Estados Unidos de Artemis Fowl se prevé para el 9 de agosto de 2019. El rodaje comenzará a principios del año próximo en el Reino Unido.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

ALGO FAYÓ: EL ARTE DE DEJARSE LLEVAR POR LA VIDA

Algo Fayó. Director: Santiago García Isler. Testimonios: Pablo Fayó, Mora Fayó, Juan Sasturain, Esteban Podeti, Lucas Nine, Diego Parés, Agustín Comotto, Javier Doeyo y Andrés Accorsi, entre otros. Guión: Santiago García Isler, Esteban Podeti, Horacio López, César Custodio, Julia Straface. Animaciones: Pablo García Verdeja. Realización de títulos, intertítulos y viñetas: Lucas Nine. Michanie Film. Argentina, 2017. Estreno en la Argentina: 14 de diciembre de 2017. 

Caótico. Bohemio. Obsesivo. Generoso. Disperso. Noble. Atorrante. Fanático. Profesional (aunque se resista a mostrarse como tal). Pasivo. Gran escapista. Hábil escondedor de sus emociones. Dueño de una mística orillera. Siempre de pie, aunque algo golpeado. Si la identidad que construye el documental coincide con la propia naturaleza que muestra el documentado, es porque Santiago García Isler no sólo conoce bien a su amigo Pablo Fayó, sino que también sabe cómo contarlo. Dicho más fácil, nada falla en Algo Fayó


Artista que eligió crecer en los márgenes del epicentro, Pablo Fayó irrumpió como historietista en las páginas de la mítica Fierro ochentosa. De esa camada influida por la tradición argentina y las mexicanas de Novaro, el underground yanqui, la línea chunga española y el manga primerizo, Fayó no parecía ser el mejor de todos. Simplemente lo era. El aire fresco que aportaron sus páginas todavía sigue soplando, aunque él haya decidido cambiar de vocación. 


Lo suyo, ahora, es el tango marginal, cantado en bares y fondas cuando la noche sale a hacernos compañía. Voz ronca y cascada, interpretación sincera y sin aspavientos. Cosas de la vida que uno va entendiendo con el correr de los años, la acumulación de fracasos y un alguito de pena que todavía no ha sido lo suficientemente velada. Son los tangos primerizos, los que hicieron de las cuestiones sociales pequeñas acuarelas amorosas, con algo de bronca y rencor acumulados. Una paleta que Fayó entona mientras se acompaña con la guitarra (o con una orquesta amiga), embebido de esa mística gardeliana que no es otra cosa que una filosofía de vida. 


En Algo Fayó, las historietas y el rasgueo arrabalero son la excusa para hablar de otra cosa. Dilucidar el por qué se puede abandonarlo (casi) todo como elección, por ejemplo. Cuál es la lógica de andar (aparentemente) a la deriva. Por qué alejarse voluntariamente del ejercicio del talento que uno porta desde la cuna, para (re)construirse desde otras coordenadas. Preguntas que el documental no se hace, dejándole esa tarea al espectador. Principalmente, porque elige exponer los costos pagados sin abrir juicios de ningún tipo. 


Más que nadadores, Fayó y Algo Fayó parecen ser expertos flotadores. Aquellos que capitalizan el movimiento que hace la corriente para no ahogarse. Puede ser cantando con el lápiz, dibujando con la guitarra o registrando la cotidianeidad de un año con un par de cámaras. Como sea, el verdadero motor de su arte pareciera ser el de saber dejarse llevar por la vida. Algo (o mucho) de sabiduría hay en eso. 
Fernando Ariel García

martes, 12 de diciembre de 2017

STAR WARS: LOS ÚLTIMOS JEDI: EL FIN DE LO VIEJO, EL PRINCIPIO DE LO NUEVO

Star Wars - Episodio VIII: Los últimos Jedi. Director: Rian Johnson. Protagonistas: Mark Hamill (Luke Skywalker), Carrie Fisher (General Leia Organa), Daisy Ridley (Rey), Adam Driver (Kylo Ren), Oscar Isaac (Poe Dameron), John Boyega (Finn), Kelly Marie Tran (Rose Tico), Benicio del Toro (DJ), Peter Mayhew y Joonas Suotamo (Chewbacca), Anthony Daniels (C-3PO), Jimmy Vee (R2-D2), Frank Oz (Yoda), Gwendoline Christie (Capitán Phasma), Andy Serkis (Líder Supremo Snoke), Tim Rose (Almirante Ackbar), Laura Dern (Vicealmirante Amilyn Holdo), Lupita Nyong'o (Maz Kanata) y Domhnall Gleeson (General Hux), entre otros. Guión: Rian Johnson, basado en personajes y situaciones creadas por George Lucas. Música: John Williams. Productor Ejecutivo: J.J. Abrams. LucasFilm. EE.UU., 2017. Estreno en la Argentina: 14 de diciembre de 2017. 




No vamos a spoilerar nada. Como segunda parte de una trilogía, Star Wars: Los últimos Jedi (Star Wars: The Last Jedi) responde todas las preguntas que estaban dando vuelta por ahí, con la misma contundencia con que abre las que deberá contestar el Episodio IX de acá a dos años. En distintos momentos del largo metraje, se correrán los velos sobre (entre otras cosas) el exilio de Luke, el linaje de Rey, el destino de los Jedi y la historia personal de Leia, ahora que Carrie Fisher está muerta y LucasFilm anunció que no la incorporará como personaje generado por computadora en el próximo filme. 


Drama y diversión. Acción y melodrama. Luz y sombra. Los últimos Jedi honra el legado de una de las franquicias más importantes del entretenimiento global; y lo hace aprovechando al máximo el núcleo existencial de la saga: El conflicto. Externo e interno. Entre el Imperio y la República. Entre el apego a la Historia y la construcción del futuro. Entre los personajes y dentro de cada personaje. Entre los miembros de una misma familia, en situación de jaque al tener que optar por el deber o la venganza. 


Como nunca antes, me parece, una película de La Guerra de las Galaxias es una película de guerra. Y la guerra se muestra aquí en todos los frentes: la estrategia bélica y su matriz económico-financiera. La carga ideológica y la decisión política. La camaradería colectiva y la decisión individual. La exigencia física y su contracara complementaria, el desgaste psicológico. Y la ambigüedad que late entremedio, por supuesto. 


Gran parte del juego gramatical que propone el título original en inglés, que permite lecturas en singular y plural sobre el último o los últimos Jedi, se ha perdido en el título en castellano. Una pena, porque esa incerteza crece desde la misma trama, manipulada por la cantidad (y calidad) de cruces que se anima a arriesgar en los caminos paralelos y convergentes del héroe y el villano, sin resolver quién es quién ni cuándo llegará o dejará de serlo. Una dinámica tortuosa que pone a prueba a los personajes y la empatía que saben generar en el espectador. 


Transición es la palabra. La que define a una película que se hace fuerte en el pasaje de generación en generación, de la infancia a la adultez, de la persona al mito, de la leyenda al ideario de una sociedad que necesita aire fresco. Juego de espejos deformados con los clichés ya establecidos por la primera trilogía (segunda, si nos atenemos al discurso argumental), impregnado de un melancólico clima crepuscular que la muerte de Carrie Fisher aporta como valor extrafílmico en cada una de sus secuencias. 


Formalmente, la justa combinación entre una estética de belleza minimalista, casi zen, con una épica de tensión maximalista, preanuncio del fin de un ciclo que la saga aprendió a renovar moviendo delicadamente las piezas y, cuando hace falta, pateando el tablero. Bordeando el límite, quedando siempre a punto de estallar. Hasta que estalla. Y cómo. 


El fin de lo viejo también implica el principio de lo nuevo. Star Wars: Los últimos Jedi no es la película que esperaban los fanáticos. Es más. Y mejor, mucho mejor. El eslabón más poderoso, firme y definitivo de esta nueva cadena de tres. Que la Fuerza acompañe al Episodio IX si es que pretende ganarle la partida. No sé si podrá. 
Fernando Ariel García 

Links 
Star Wars Nº 1 (Dark Horse)

"MAZINGER Z: INFINITY" SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 5 DE ABRIL DE 2018

(Información de prensa) El regreso de una leyenda. Mazinger Z: Infinity (Gekijōban Mazinger Z, Japón, 2018) se estrenará en la Argentina el 5 de abril de 2018. 


En su versión original, la película animada de Junji Shimizu cuenta con los talentos vocales de Shotaro Morikubo (Koji Kabuto), Unshô Ishizuka (Dr. Infierno), Masami Kikuchi (Nuke), Natsuki Hanae (Shiro Kabuto), Junpei Morita (Primer Ministro Yumi), Bin Shimada (Dr. Nossori) y Wataru Takagi (Boss). 


Tras 10 años de haber vencido al Dr. Infierno, Koji Kabuto sigue los pasos de su abuelo. Durante una investigación científica en el monte Fiji, Koji descubre en un yacimiento arqueológico algo que podría anunciar el regreso de su más grande enemigo. 






El filme, adaptación del manga escrito por el aclamado caricaturista Gō Nagai, celebra el 45º aniversario de Mazinger Z, uno de los primeros mangas que conquistó el mercado occidental gracias a su versión animé.







"VICTORIA Y EL SEXO" SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 25 DE ENERO DE 2018

(Información de prensa) Una comedia brillante. Victoria y el sexo (Victoria, Francia, 2016) se estrena en la Argentina el 25 de enero de 2018. Escrita y dirigida por Justine Triet, la película está protagonizada por Virginie Efira, Vincent Lacoste, Melvil Poupaud, Laurent Poitrenaux y Laure Calamy.



Algo le sucede a Victoria con su "química". De ser una chica hiper sexual pasó a perder el interés por los hombres. 


Mientas tanto su vida sigue, es madre y abogada penalista en pleno vacío sentimental. En una fiesta se encuentra con su amigo Vicent y con Sam, un ex narcotraficante al que ella ha ayudado. 


Al día siguiente, Vincent es acusado de intento de asesinato por su compañera, ella acepta a regañadientes defenderlo y contrata a Sam como su asistente personal. 


Si las cosas estaban mal en su vida, a partir de este momento todo estará peor. 


“En realidad -sostiene Triet-, quería hacer el retrato de una mujer bastante compleja. En La batalla de Solférino, la perspectiva se repartía entre el personaje femenino y el masculino, mientras que esta vez, la idea era ponerse en el punto de vista de ella y mostrar a una mujer fuerte que se derrumba, estalla en mil pedazos y renace. La película surgió a partir de este deseo. Más tarde se me ocurrió que ella fuera abogada y lo del proceso doble. Por último, me vino rápidamente la idea de que el sexo lo invadiera todo sin que se viera nada, a través de las palabras de los personajes: su ex habla de la vida sexual de Victoria, ella habla de su sexualidad con su terapeuta, su mejor amigo le habla de sus problemas sexuales, etc.”

lunes, 11 de diciembre de 2017

"ALGO FAYÓ" SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 14 DE DICIEMBRE

(Información de prensa) Un Bartleby de historieta. Algo Fayó (Argentina, 2017) se estrena comercialmente el 14 de diciembre. El documental de Santiago García Isler sobre Pablo Fayó, inclasificable historietista devenido bohemio cantor de tangos, cuenta con intervenciones de Juan Sasturain, Diego Parés, Esteban Podetti, Lucas Nine (autor de los títulos, intertítulos y viñetas que se ven durante el metraje), Javier Doeyo, Andrés Accorsi, Agustín Comotto y un largo y meritorio etcétera. 


Hace más de treinta años, cuando comenzó a publicar sus páginas en la hoy legendaria revista Fierro, Pablo Fayó fue calificado de joven promesa. Su línea humorística influenciada por el under norteamericano de los '60 era por entonces una rareza. Pese al entusiasmo que la originalidad de sus trabajos despertó entre colegas y fans, Fayó optó por decepcionarlos. 

En algún momento que no está claramente identificado -porque él mismo se encargó de disimular-, colgó el plumín y se puso la guitarra al hombro. 


Desde entonces recorre los bares interpretando tangos marginales y pasando la funda. Instalado en la terraza de una pensión de La Paternal, sobrevive de las propinas de turistas y parroquianos, riéndose afectuosamente de los que siguen esperando que retome la vía señalizada. 


En Algo Fayó, su segundo documental, Santiago García Isler se aventura a desandar la historia del dibujante que se escapó de su propio cómic y devino en personaje de la noche porteña. 


Desde el título, la película funciona como una broma que va desenmascarando los conflictos que provoca en cada entrevistado la decisión de Fayó, quien decidió bajarse de la clase media y decir "no" a lo socialmente recomendable, interpelando a quienes pretenden esgrimir una opinión autorizada en materia de administración de recursos vitales. 


A ellos Fayó les responde que no quiere trabajar para comprar cosas que no necesita, que no quiere dibujar, que no quiere "hacer". ¿Quién dice que si uno tiene un talento está obligado a desarrollarlo? ¿A costa de qué debería hacerlo? 


"Para mí el verdadero éxito es el éxito fácil, y si es inmerecido, mejor. Lo otro es laburo. Si no es fácil, no me gusta. Odio el éxito difícil. Si tengo éxito en algo gracias a mi esfuerzo, el cansancio me impide disfrutarlo". Lapidario, Fayó resume su filosofía de vida en cuatro palabras: "Hay-que-ir-viendo".