viernes, 27 de julio de 2012

JUEGOS ORWELLIANOS 2012

Cinco anillos entrelazados. La representación gráfica de la amistad entre los pueblos de cinco continentes: África, América, Asia, Europa y Oceanía. Eso quiere decir, al menos en lo formal, el emblema olímpico que, desde hoy, invadirá con notable virulencia la existencia cotidiana de los ciudadanos del mundo entero. Imposible será intentar escapar a los influjos del atletismo, del básquet, del remo, del fútbol, de la natación sincronizada, de la elegancia del esgrima, de la gimnasia artística, del tiro con arco, del moderno pentatlón. Los Juegos Olímpicos 2012 arrancan hoy en Londres y la construcción ideal de paz, armonía, superación personal y reinado irrestricto de los mejores valores que la Humanidad tiene para ofrecer, servirá de vehículo para intentar vendernos todo aquello que sea posible de vender. No importa qué logros deportivos puedan hollarse, no interesa qué países terminen repartiéndose las medallas de oro y plata, al final el único ganador será el Capitalismo Salvaje.


Una cosa son los Juegos Olímpicos y otra (muy distinta) los deportes y los deportistas, obvio. El primero es una estructura comercial de poder, que explota el capital simbólico de los segundos y su amplia penetración en el mundo de los aficionados a las prácticas deportivas. Una máscara que vampiriza el concepto originario de los Juegos Olímpicos, generando una serie de daños que no gozan de la difusión mediática que obtienen los beneficios, si es que realmente se obtiene algún beneficio. En el sitio web Cartoon Movement (http://www.cartoonmovement.com/), la plataforma editorial virtual más importante de la historieta periodística inglesa, el británico Tom Humberstone, historietista e ilustrador, editor de la tan pequeña como imprescindible Solipsistic Pop (http://solipsisticpop.com/), colgó para quien quiera verla The London Olympics, diez páginas de demoledora contundencia y seria mirada crítica sobre un fenómeno complejo e interesante, echando luz sobre la parte oculta del iceberg que reaparece cada cuatro años, con precisión matemática.


Lo que exhibe Humberstone es la lógica de control social y concentración corporizada por detrás de las competencias y actividades, tanto físicas como intelectuales, que componen el organigrama de los Juegos. Desde que Londres fuera elegida como sede de la edición 2012, la ciudad viene viviendo un estado de militarización creciente en nombre de la “seguridad”, que incluye la “custodia” del perímetro urbano por los mismos aviones drones que bombardean Afganistán. Las libertades cívicas individuales se han visto recortadas, aumentando las razias policiales con fines de “limpieza social” en los municipios olímpicos. Las víctimas, los perseguidos, terminaron siendo los peligrosísimos ciudadanos en situación de calle, definición políticamente correcta con que se refiere a los pobres y a los marginados; y aquellos “terroristas” que debieron ser reprimidos por manifestarse públicamente en contra de los Juegos Olímpicos, justo en Trafalgar Square, plaza del centro londinense en donde se erigió una estatua gigante con el indescifrable logo de los Juegos.


La crisis terminó siendo un momento oportuno para los negocios inmobiliarios. En Londres, los Juegos Olímpicos ya son una de las causas principales del aumento de los desalojos (los alquileres multiplicaron alrededor de quince veces su valor) y la adquisición de tierras y terrenos por parte de grandes capitales. Se han clausurado espacios públicos para satisfacer las necesidades espaciales de entrenamiento de los deportistas; se han demolido hogares comunitarios que daban cobertura a personas en estado de vulnerabilidad social (eufemismo de pobres) para levantar villas olímpicas que den cobijo a las comitivas internacionales; se han cerrado mercados comunitarios que le servían de sustento a pequeños emprendedores para garantizar el predominio territorial de las grandes marcas en los lugares de consumo de comida, bebida y ropa “oficiales”.


Todo esto, claro, acompañado del desvío de fondos que abre la puerta a la corrupción política y los esponsoreos negociados con una amplia gama de empresas multinacionales que viene siendo reiteradamente denunciadas por sus prácticas abusivas, desleales y nada éticas: Responsabilidad directa en catástrofes industriales con sustancias tóxicas que han asesinado a millones de personas y depredado el medio ambiente, el trabajo esclavo, la violación permanente de los derechos humanos.


Viene bien estar al tanto de los pilares culturales que no llegarán a ser iluminados por el fuego de la llama olímpica que encandilará a más de mil millones de espectadores desde la ceremonia inaugural, antes o después del impactante show artístico pergeñado por el director escocés Danny Boyle, basado en La tempestad de Shakespeare. Antes o después del cierre musical comandado por Adele y Sir Paul McCartney, si es que los trascendidos oficiales que hablan de una lluvia de mary poppins cayendo del cielo sobre un ejército de jugadores de cricket y cientos de harry potters defendidos por el único agente 007 resultan ser ciertos. Los Juegos Orwellianos 2012 están en marcha.
Fernando Ariel García


The London Olympics. Autor: Tom Humberstone. 10 páginas a dos colores. http://www.cartoonmovement.com/. Reino Unido, julio de 2012.

jueves, 26 de julio de 2012

ESA MUJER

Un día como hoy, pero de hace 60 años, exactamente a las 20:25, la Abanderada de los Humildes entraba en la inmortalidad. Ya había pasado a la Historia al asumirse como Evita, dejando a un costado a aquella María Eva Duarte de Perón que había alcanzado el Poder después de conocer las miserias de la vida y las miserias de los hombres. Hija bastarda, actriz (en una época en que serlo era colgarse el cartel de putita) y mujer. Tres sostenes sobre los que irá edificando, apurada por la muerte que le seguía los pasos, la estatura de mito que terminará granjeándole el Amor de su pueblo y el Odio de sus enemigos. A todo o nada, sin medias tintas, desbocada por la Pasión que ardía en su determinación. La Pasión que la quemaría rápido y le permitiría brillar por siempre.



Un día como hoy, pero de hace 10 años, ganaba la calle la edición definitiva (la verdadera) de Evita. Vida y obra de Eva Perón, historieta biográfica que Héctor Germán Oesterheld y Alberto Breccia planearan a fines de los años ’60 y que, por esas cosas de la vida, por esas cosas de la Argentina, debió esperar más de tres décadas para salir a la luz. Intentar comparar el destino de esas páginas dispersas con el macabro itinerario que debió soportar el cadáver de Evita sería minimizar la brutal vejación que le ejerció la dictadura militar autodenominada Revolución Libertadora, pero sirve para ilustrar las idas y vueltas, los vaivenes, los manoseos a las que ambas fueron sometidas.



Ideada por HGO y Alberto Breccia como segundo volumen de la colección de historietas biográficas de la Editorial Jorge Álvarez, que había debutado con Vida del Che en 1968, la impresión de Evita tuvo que ser abortada tras el secuestro policial (y posterior destrucción) de parte de la tirada del Che. Si le hacemos caso a la leyenda, la primera resurrección del proyecto se debería al impulso de la CGT (Confederación General del Trabajo), que en 1970 habría publicado la historieta en un libro de tapas duras y a todo color, sin especificar ningún sello editorial responsable. Por razones que se desconocen, el texto original de Oesterheld fue reemplazado por otro, escrito por Luis Alberto Murray, periodista, historiador, poeta, intelectual militante peronista de la primera hora que, curiosamente, perfiló su relato bajo una lupa político-ideológica diferente (casi enfrentada) a la propuesta por HGO. Hubo que esperar hasta 2001, en que Javier Doeyo (cabeza de Doedytores), con mucha suerte de por medio, encontró el guión original de Oesterheld entre los papeles del archivo personal de Breccia, para poder unir las piezas separadas al nacer.

La versión de Luis Alberto Murray y Alberto Breccia


La verdad sea dicha. A diferencia de Che, esta Evita es una historieta bastante fallida. La ausencia gráfica de Enrique Breccia se nota, y mucho. Como en el trabajo de Guevara, los dibujos de Alberto Breccia apuntalan el carácter periodístico-documental del cómic. Son fotos dibujadas que reproducen la cáscara de los acontecimientos, copian rostros, vestuarios y escenarios. El guión de HGO (¿primerizo borrador a la espera de futuras correcciones?) es moroso en las descripciones, renuncia a los diálogos, se queda con el peso sentencioso de las palabras. Las viñetas exponen los logros, los cambios radicales que Evita fraguó en la sociedad argentina: El voto femenino, la restitución de derechos en vivienda, salud, empleo y promoción de la mujer, la obra pública que rediseñó el paisaje externo e interno de la Nación; pero no profundizan el intercambio entre el personaje real, su impronta mítica y el tiempo histórico que se transita.



A pesar de estas debilidades, la historieta carga una impronta hipnótica que hace difícil el poder despegarse de sus páginas barrocas. Hay una mística especial que alimenta la metalectura del personaje, de los autores, de sus historias personales, de sus historias colectivas, de las extrañas maneras en que se interrelacionan y potencian. Imposible permanecer indiferente ante tanto amor, ante tanto fuego.
Fernando Ariel García



Evita. Vida y obra de Eva Perón. Guión: Héctor Germán Oesterheld. Dibujos: Alberto Breccia. Portada: Diseño de Lucas Varela en base a dibujos de Alberto Breccia. 64 páginas en blanco y negro. Doedytores. ISBN: 987-9085-09-4. Argentina, 26 de julio de 2002, fecha del cincuenta aniversario de la muerte de Eva Perón.

A 60 AÑOS DE LA MUERTE DE EVITA


Rep, en Página 12 del 26 de julio

Rep, en Página 12 del 25 de julio

Rep, en Veintitrés del 27 de julio


Rudy y Daniel Paz, en Página 12 del 26 de julio

IN MEMORIAM: THEMO LOBOS (1928-2012)

martes, 24 de julio de 2012

BIENVENIDOS AL TREN

Noviembre de 1996. El muchacho, de unos treinta años, apura sus pasos sobre la calzada mojada. Es de noche, hace frío (mucho frío aún para la época) y más le hubiera valido quedarse en el cálido (aunque incómodo) cuarto barato de hotel. Pero Nueva York es Nueva York; y sólo tiene dos apretadas noches como para intentar abarcarla por completo. Así que se calza el piloto negro que había comprado en Chicago y gana la calle. La llovizna cae y para. Viene, lo moja y se va. Las luces intermitentes de neón lo van salpicando de rojo, de amarillo, de azul, de algún tono de verde. Desde los techos Art-Deco del barrio bohemio, la Luna lo encandila con un abanico de cambiantes sombras (¿monolíticas gárgolas del pasado?) sobre las escaleras de incendio amuradas en el exterior de los edificios. El murmullo de la gente y los autos lo envuelve por completo, lo dejan en estado de ensoñación, van construyendo una cúpula de silencio sacro a su alrededor. Dentro de su mente, una rítmica letanía empieza a llenarlo todo. Tum-Tum… Tum-Tum-Tum…



Principios de 2011. El hombre, ya cuarentón largo, llega a su casa del trabajo, más tarde de lo que debería. Levanta el envío que le ha dejado el correo en la puerta y, sin darle demasiada atención, lo apoya sobre uno de los muebles del interior. Abraza a su hija, juega con ella y rejuvenece. A fuerza de risas se saca el tedio, se quita el cansancio. La baña y la acuesta. Le cuenta un cuento hasta que se duerme. La tapa con una sábana ligera y se la queda mirando. Un rato largo. Después, se prepara para improvisar una cena rápida, ya que su esposa está demorada en la oficina y también va a llegar más tarde de lo que debería. Entonces se acuerda del sobre. Lo toma en sus manos y lee el remitente: Paolo Parisi, Bolonia, Italia. Por el grosor, es un libro. Lo saca del sobre y algo más sale con el libro. Algo intangible. Una rítmica letanía empieza a llenarlo todo. Tum-Tum… Tum-Tum-Tum…



Noviembre de 1996. El muchacho avanza con la cabeza en otro lado. Atento sólo a los sonidos que el Village le va susurrando en los oídos, esa música que la ciudad entona para sus íntimos cuando está en celo, en plan de conquista, decidida a tomar su presa. La ráfaga de viento se le aparece de improviso. Lo saca de su letargo, lo empuja hacia una calle que no pensaba caminar, le hace doblar en una esquina que no había visto, como si lo estuviera guiando hacia una cita impostergable. La escalera parece nacer bajo sus pies. Y desciende hasta la puerta de un club nocturno algo desvencijado por el paso del tiempo. Es acá, se dice sin saber por qué. Y baja los escalones, de a uno, de a dos, apurado por abrir esa puerta y perderse en el vaho de sudor, tabaco, humedad y alcohol que inunda el aire viciado de adentro. El lugar es más grande de lo que espera, pero aún así no alcanza para albergar con cierta comodidad a los parroquianos que están sentados en las mesas, acodados en la barra, apurando un trago barato, apalabrando a alguna chica un poco más cara. Y de pronto, una rítmica letanía empieza a llenarlo todo. Tum-Tum… Tum-Tum-Tum…



Principios de 2011. Coltrane. Así se llama el libro, mucho más que una biografía sobre John Coltrane (1926-1967), uno de los saxofonistas más influyentes del jazz y de la música toda. Trane, para los amigos y la posteridad. Al pasar las hojas, al hombre, ya cuarentón largo, se le corporiza el artista que eliminó los límites temporales de los solos porque renegaba de todo lo predeterminado. Con modestia, le explica que la medida de su arte (¿la medida de su vida?) es la del libre albedrío a la hora de encarar una pieza musical. No me importa lo que dice la partitura, le dice Coltrane interpretado por Parisi, me importa lo que siente el intérprete al abordar esa partitura. La verdadera vanguardia pasa por la medida humana. Lo ve buscar (¿encontrar?) la trascendencia cada vez que sus labios besan la boquilla de los instrumentos de viento, fueran los saxos o el clarinete. Coltrane había tocado con Miles Davis y con Thelonius Monk; y los había hecho suyos. En los conciertos gráficos se los puede escuchar, casi como un subtexto de Coltrane, al lado del contexto sociohistórico que le va llenando de aire los pulmones. El hombre le presta atención y sobre ese compás (esa viñeta) puede ver la lucha por los derechos civiles de los negros; y detrás de ese silencio (esa viñeta) late el mantra que Parisi supo clavarle en los ojos al Coltrane de la portada, el mismo Coltrane que te baja la vista desde la carátula de Blue Train, el segundo álbum más popular del artista. Parisi alimenta ese fuego, lo aviva en el duotono de los dibujos interiores (sabe que la vida no es ni blanco ni negro, sino una armonía de grises) y logra lo imposible. La música suena entre las viñetas silenciosas de los músicos esforzados y transpirados. Suena de verdad, literalmente, no metafóricamente. El hombre se lleva el libro al oído, cierra los ojos y se deja llenar por esa rítmica letanía. Tum-Tum… Tum-Tum-Tum…





Noviembre de 1996. La música viene desde el escenario. O desde la tarima que oficia de escenario. Unos segundos antes, los cuatro músicos que ahora ocupan la escena pasaban completamente desapercibidos. Cuatro negros veteranos, de más de 60 años, con todo el look de oficinistas condenados a la nada por la rutina. Cuatro perdedores, cuatro grises fantasmas en espera de la muerte redentora. Cuatro nadies. Pero ahora no. Ahora son otra cosa. Lo son todo. Luz, sonido, gozo, dolor, pérdida, añoranza, un sol que quema sin calentar. Flotan. O parece que flotan. ¿O es el muchacho, de unos treinta años, el que está a cuatro centímetros del suelo? ¿Qué es esto?, se pregunta. Jazz, le responde el barman, otro negro sesentón, la cara marcada por los surcos que la vida le fue dibujando sobre las arrugas. Jazz, le responde el barman mientras le acerca un vaso de acaramelado bourbon con que mantener el alma a resguardo. Quiero más, balbucea el muchacho treintañero. Coltrane, dice el barman con los ojos fijos en el vaso que está llenando por segunda vez. A Love Supreme, dice el barman mientras señala con el índice mocho a los negros del escenario. Tum-Tum… Tum-Tum-Tum…



Principios de 2011. El hombre, ya cuarentón, reconoce los acordes que salen del libro. No se considera un experto, sino un curioso con hambre insaciable de jazz. Le hizo caso al barman negro del club nocturno algo desvencijado por el paso del tiempo y, de a poco, se ha ido comprando los CD’s de Coltrane. Los discos del cuarteto clásico para el sello Impulse!, las grabaciones para el sello Atlantic, la caja de Miles Davis y Coltrane para Columbia, los míticos cuatro conciertos de 1961 en el no menos mítico Village Vanguard, el sensual encuentro con el piano de Thelonius Monk en esa mágica noche del Carnegie Hall, el inabarcable Blue Train… un pequeño muestrario de los más de cien discos que nutrió Coltrane con su aliento moderno. Y lo que suena es aquella noche de noviembre de 1996, cuidadosamente guardada en la nuca de su memoria. Un par de horas afiebradas en el aire viciado de sudor, tabaco, humedad y alcohol, perdido en las entrañas de una Iglesia que nunca más pudo encontrar, aunque volviera (y más de una vez) a caminar esas calles del barrio bohemio plateado por la luna. Y lo que suena es A Love Supreme, la obra maestra de Coltrane, la pieza de profundo corte religioso, grabada en 1964 como parte de una búsqueda personal de pureza que obsesionaba al músico. Es su único disco conceptual, compuesto por una suite en cuatro partes, las mismas cuatro partes (los mismos cuatro títulos) utilizados por Parisi para estructurar su viaje al corazón de una vida hecha sentimiento, de un sentimiento hecho música. Coltrane es un tren que no para, que te lleva puesto al posar sus ojos en él. Y está bien que sea así, en su inglés original, Trane suena igual que Train, tren. Y el hombre, ya cuarentón, recuerda las palabras del negro barman. Coltrane es un viaje. No importa la estación de partida, no importa el punto de llegada. Importa el trayecto. Siempre y cuando estés dispuesto a dejarte llevar, sin ataduras de ningún tipo. Apoltronado cómodamente en tu asiento, el calor de un bourbon acaramelado en la garganta, los ojos pegados al paisaje escarchado que el saxo borronea en las ventanillas de la mente. Y los oídos bien abiertos, claro. Para escucharte mejor. Tum-Tum… Tum-Tum-Tum…
Fernando Ariel García



Coltrane. Autor: Paolo Parisi. Portada: Paolo Parisi. 128 páginas en blanco y negro (duotono). Black Velvet. ISBN: 978-88-87827-86-6. Italia, enero de 2009.

lunes, 23 de julio de 2012

LA PRINCESA QUE NO QUERÍA SER

Vacaciones de invierno, vacaciones de infierno. Tengo una hija de cuatro años con el cerebro comido por las Princesas Disney. Razón de más para haber estado recorriendo salas teatrales (grandes y chicas) en busca de ¿nuevas? versiones de cenicientas, sirenitas y bellas durmientes varias. Si hasta me fumé (con todo el decoro del caso) el Disney On Ice donde se mezclan, juntos y revueltos, los personajes históricos del Tío Walt y los de la factoría Pixar, que es Disney pero no. Ya lo he dicho antes y lo repito ahora. Desde lo creativo, tanto Disney como Pixar mantienen un apabullante nivel cualitativo, superior a cualquier esfuerzo marketinero que se haga (y se hace) para imponerlos en el gusto global de grandes y chicos. Mi reticencia hacia el universo Disney viene por el costado ideológico, demasiado conservador en los valores que defiende. Pixar, aún siendo Disney, había logrado mantenerse al margen de esos parámetros, respetando los niveles de sensiblería impuestos por la maquinaria, pero alejándose de las máximas moralizantes tan caras a la cofradía Mickey.



Hasta ahora.
Fui a ver Valiente (Brave, 2012) con muchas expectativas. Ya había visto en DVD la versión Disney de Rapunzel (Enredados), con la sorpresa ante la bienvenida refrescada ideológica que significó el replanteo identitario de la figura de la princesa, ahora poseedora de un carácter fuerte y enérgico a la hora de tomar decisiones que impliquen cambios sustanciales para su vida al enfrentarse con los mandatos familiares. Cómo no tener, entonces, un importante grado de ansiedad ante la primera princesa creada por Pixar para el canon real disneyano, en una historia centrada en la relación madre-hija, con las tensiones existentes entre la rebeldía adolescente y lo tradicionalmente establecido como telón de fondo. La transición (dolorosa, insegura) entre el mundo adolescente y el mundo adulto, en el mundo mágico del medioevo celta, habitado por el relato mitificado de las costumbres y las formas, talladas de generación en generación con carácter inamovible.



Todo esto está en Valiente; y está en el corazón de su trama. Mérida, la princesa protagonista, se planta ante la avasallante carga tradicional que representa su madre, la reina. Reniega del futuro que le preparan con pelos y señales, lucha por ser quién quiere ser en un entorno donde esperan que sea otra. Las elecciones (¿buenas o malas?) terminarán desatando el conflicto que redefinirá la relación madre-hija. Hasta aquí, la película crece sin parar. La masculinidad aparece expuesta de una manera lineal y básica, pero se acepta sin problemas en una trama que presta mucha más atención a la construcción de los recovecos psicológicos femeninos. De una belleza formal deslumbrante, la narración combina acción, aventuras, misterio y humor en dosis equilibradas. Se vuelve pretenciosa, oscura y violenta, con una estética bastante más sombría que lo acostumbrado; y se pregunta si el amor filial alcanza para justificarlo todo. Y de repente, la Bestia que había estado agazapada desde el inicio del metraje, sale de las sombras y se come la película con un par de dentelladas de innecesaria corrección política. La moraleja que hace de Valiente una buena película Disney pero una fallida película de Pixar.

La Luna


Por suerte está La luna, el corto animado de Enrico Casarosa que antecede al filme. Simple, conciso, directo, emotivo sin golpes bajos. Un canto a la inocencia y la imaginación. Tiene magia, algo que Valiente (a pesar de su ambientación fantástica) resignó para someterse al peso de la tradición Disney.
Fernando Ariel García




Valiente. Directores: Mark Andrews, Brenda Chapman y Steve Purcell (sí, el creador del cómic Sam & Max). Protagonistas (versión original): Kelly Macdonald (Merida), Emma Thompson (Reina Elinor), Billy Connolly (Rey Fergus), Julie Walters (Bruja), Robbie Coltrane (Lord Dingwall), Craig Ferguson (Lord Macintosh), Kevin McKidd (Lord MacGuffin) y Steve Purcell (el cuervo), entre otros. Protagonistas (versión traducida): Hiromi Hayakawa (Merida), Talía Marcela (Reina Elinor), José Lavat (Rey Fergus), Ángela Villanueva (Bruja), Alan Tacher (Lord Dingwall), Favio Posca (Lord Macintosh), Mario Filio (Lord MacGuffin) y Héctor Lee Vargas (el cuervo), entre otros. Guionistas: Brenda Chapman, Mark Andrews, Steve Purcell e Irene Mecchi. Disney/Pixar. EE.UU., 2012.

SÓTANO BLANCO AVISA

(Información de prensa) Lamentablemente, el sábado 21 de julio la empresa que alojaba el sitio web de la escuela cerró sin previo aviso, dejando fuera de línea el sitio sotanoblanco.com.ar y dando de baja todas las casillas de e-mail @sotanoblanco.com.ar.



Sótano Blanco continúa funcionando con normalidad y estamos trabajando para resolver este problema lo más pronto posible.
Hasta nuevo aviso, para inscribirte u obtener más información respecto a las actividades del área de arte digital, por favor escribinos a:
O comunicate telefónicamente al 4362-7681, de lunes a viernes, de 11:30 a 19:30 horas.
Gracias.

EL CLUB DE LA SERPIENTE, GRUPO DE ESTUDIO DE LA OBRA DE JULIO CORTÁZAR

(Información de prensa) Se viene el Club de la Serpiente, el grupo de estudio de la obra de Julio Cortázar. El comienzo es el miércoles 8 de agosto, a las 19:00 horas, en la Librería Sudeste (Corrientes 1773, casi Callao, Ciudad Autónoma de Buenos Aires). Este curso puede tomarse también bajo la modalidad virtual (con día y horario a combinar). En ambos casos la duración es de cuatro reuniones.


Temario:
Los primeros y póstumos libros: Divertimento, El examen y Diario de Andrés Fava.
Llaman al teléfono, profesor Julio.
Cortázar y Felisberto, dos amigos que nunca se conocieron.
Sobre la teoría del túnel, sobre el fantástico desencantado, sobre el Cortázar ensayista.
La conexión Cortázar- Borges, algo más que la historia del Minotauro contada el mismo año.
Publicación de Bestiario y partida a Europa.
Final de juego, una vuelta de tuerca al género fantástico.
El perseguidor, ni cuento ni novela: Short story (y mucho jazz).
La novela que empezó con un sueño: Los premios.
Cronopios, famas, esperanzas… para “ablandar un poco el ladrillo todos los días”.
Rayuela, un tablero de dirección, o cómo hacer estallar el formato “novela”.
Las cartas de Julio Cortázar también son literatura… Alejandrísima lo sabe.
Los libros almanaque (y más y más cuentos).
El Cortázar revolucionario.
Llegada al cómic: La imaginación y el afán de experimentar del gran Julio siguen haciendo lo suyo.
Los autonautas de la cosmopista: Una expedición surrealista.
Salvo el crepúsculo: Sonetos eróticos, prosa poética, canciones hechas papel, juegos literarios y manuscritos.
Julio siempre Julio.

Arancel: 200 pesos
Coordinador: Gustavo Di Pace

Más información:
www.el-respiradero.blogspot

VUELVE VIÑETAS SUELTAS

(Información de prensa) Ya lo cantó Syd Barret, amigos, ¿por qué no aprovechar la letra entonces? Wouldn’t you missed me at all?



Ha llegado la hora de recuperar el festival de historietas diferentes, el que apuesta a la diversidad de forma sincera, sentida y, siempre, elegantemente transpirada. Es oficial: Después de su ausencia, vuelve Viñetas Sueltas. Y vuelve con, literalmente, todo; nuestros hermanos, colegas y socios en esta aventura nos abren el camino con la nueva edición de Viñetas Serias, el Segundo Congreso Internacional sobre Historietas y Humor Gráfico. Viñetas Sueltas 2012 asumirá tanto la frma del clásico festival que fue en sus inicios como la de aquella feliz excepción que fue la Gran Semana Suelta de Viñetas en 2010.
La segunda edición del Congreso Viñetas Serias, del 26 al 28 de septiembre en la Biblioteca Nacional y con un cierre el 29 de septiembre en el MALBA, se propone afianzar las búsquedas, debates e ideas sobre la historieta que se dieron en el primer encuentro, mostrando que la vitalidad del medio a nivel artístico en nuestro país y en el mundo tiene su obligatorio reflejo en la puesta en escena de diversas investigaciones y teorías académicas.
Del 30 de septiembre al 4 de octubre, el segundo eslabón de cadena Viñetas, la Gran Semana Suelta de Viñetas pondrá en movimiento las nuevas ideas del festival por diferentes sitios, sin un núcleo concreto, sino invadiendo la ciudad, creando recorridos tanto en el terreno de la historieta como del mapa historietístico porteño. ¿Qué nuevas ideas? En realidad, el agigantamiento de una que ya estaba en su ADN: Tomar como epicentro la historieta latinoamericana, dar forma y materialidad a una escena que debe ser conocida.
Y el mismo 4 de octubre: ¡Vuelve el festival Viñetas Sueltas! Festival compuesto por tres jornadas, del 4 al 7 de octubre, donde desde charlas con artistas y editores nacionales e internacional (shhh, ya van a saber de invitados, paciencia, paciencia), exposiciones, talleres, clínicas, presentaciones de libros en diferentes librerías, firmas de autores, proyecciones de filmes, bibliotecas abiertas y otras actividades, Viñetas Sueltas volverá a iluminar novedosas zonas de la historieta que siguen siendo “por ahora” desconocidas.
En su retorno en 2012, si el Apocalipsis lo permite, Viñetas Sueltas contará con el vital apoyo del ECuNHI, MALBA, Industrias Creativas de la Ciudad, el CONICET y la UBA.

MANUAL DEL BUEN REVOLUCIONARIO

Antes y después de la Revolución.
Todo, en Cuba, puede ser leído así. Y no es para menos, ya que semejante mojón histórico dividió las aguas dentro y fuera de la isla. Amada y odiada por igual, la Revolución Cubana hizo de la producción de bienes culturales un campo de concientización político-social, propicio para la obra de arte con contenidos formadores y piezas propagandísticas puras, sin descuidar nada de lo que queda entremedio. La industria editorial (y, en su interior, las historietas) no escapó de esta lógica. Mucho menos con la llegada del llamado “período especial” de la década de los ‘90, esa larga crisis económica derivada del colapso de la Unión Soviética y el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, que se tradujo (entre otras cosas) en una notable escasez de materias primas para la edición, en particular el papel.

Cuito Cuanavale

La idea de Revolución Permanente, tal vez, venga de allí, de la necesidad de sostener y reproducir una serie de valores intencionadamente cascoteados desde fuera y desde dentro. Apoyar y mantener la Revolución devino, entonces, una tarea militante aún más prioritaria, un compromiso ciudadano ineludible a la hora de enfrentar la gran batalla contra el Imperialismo, cercenando en el camino la posibilidad de permitirse echar una mirada crítica sobre tan determinante proceso histórico, mensurable en mayúsculos logros en las áreas sanitarias y educativas; y también en un importante recorte de las libertades individuales. De uno y otro lado, estuvieron a la orden del día la utilización política del progreso y la pobreza, de la construcción comunitaria, de la voluntad de los pueblos, de la dignidad humana.

Cuito Cuanavale

Dentro de estos parámetros, me parece, deben atenderse las lecturas de Cuito Cuanavale (2010) y La gran batalla de Ogadén (2011), obras de Luis Arturo Aguiar Palacios, dibujante, pintor, grabador e historietista influido por las premisas del arte pop, dueño de un estilo gráfico realista, con narrativa nerviosa aunque pictóricamente estática. Basadas en hechos reales de la historia bélica de la isla, las dos ponen el eje en la solidaridad internacional de las Fuerzas Armadas cubanas con los procesos descolonizadores y antiimperialistas del continente africano, en el contexto de la Guerra Fría. Específicamente, su participación en la batalla de Cuito Cuanavale (1987-1988), momento decisivo para la guerra civil entre Angola y Zaire (actual República Democrática del Congo), que culminaría con las independencias de Angola y Namibia y con el principio del fin para el apartheid sudafricano; y en la batalla de Ogadén (1977-1978), punto final para la invasión somalí a Etiopía.

La gran batalla de Ogadén

Ambas historietas, de manera bastante obvia, empardan los resultados bélicos con los resultados simbólicos del choque entre los modelos políticos-económicos-sociales defendidos por Cuba y los EE.UU., poniendo de relieve el abnegado compromiso responsable de la ciudadanía para con las prácticas revolucionarias, pasadas de una generación a otra con tanta devoción como admiración. Al cerrar las páginas, queda claro de qué lado están la Verdad, la Justicia y todas aquellas cualidades que uno pueda valorar positivamente. Y la imagen de un victorioso Fidel Castro, absuelto por la Historia, abrazado por su pueblo y elevado a la categoría de encarnación absoluta de la Revolución.

La gran batalla de Ogadén

No hay nada de malo en esta construcción ideológica. Después de todo, es lo mismo que vienen haciendo los norteamericanos desde hace siglos. Y el lector, siempre, tiene (o debería tener) la capacidad de decodificar estos mensajes para decidir qué hacer con ellos. Lo único que realmente me chocó de estas historietas cubanas es la (a mi entender) innecesaria reproducción de las lógicas discursivas estadounidenses a la hora de desandar los relatos. Un héroe de acción cubano no es lo mismo que un héroe de acción yankee, los valores simbólicos que encarnan y defienden tampoco son coincidentes; y ahí está Elpidio Valdés para demostrarlo. Los héroes de Cuito Cuanavale y La gran batalla de Ogadén están formateados bajo los modelos de Bruce Willis, Stallone y/o Schwarzenegger: Paternalistas, individualistas, todopoderosos, monolíticos, moral y físicamente superiores a cualquier contrincante que se le ponga enfrente. Aunque den su vida por la revolución, ya han sido colonizados mentalmente.
Utilizar las armas del enemigo es (o debería ser) otra cosa.
Fernando Ariel García


Cuito Cuanavale. Autor: Luis Arturo Aguiar Palacios. Portada: Luis Arturo Aguiar Palacios. 32 páginas en blanco y negro. Pablo de la Torriente. ISBN: 978-959-259-382-4. Cuba, 2010.


La gran batalla de Ogadén. Autor: Luis Arturo Aguiar Palacios. Portada: Luis Arturo Aguiar Palacios. 32 páginas en blanco y negro. Pablo de la Torriente. ISBN: 978-959-259-410-4. Cuba, 2011.

TALLER INFANTIL DE HISTORIETAS

(Información de prensa) Ezequiel García anuncia el inicio del Taller Infantil de Historietas para niños y niñas de 6 a 12 años.


Durante cuatro meses (de agosto a noviembre), todos los sábados de 10:30 a 12:00 horas, en Casa Florida, Gral. José María Paz 1530, Florida, provincia de Buenos Aires.

Más información:

jueves, 19 de julio de 2012

VOLVER A LOS DIECISIETE

Siento una particular fascinación por las librerías de viejo. Por las viejas librerías de viejo, quiero decir. Aquellas en las que uno podía perderse por horas, saltando de batea en batea, de estante en estante, los dedos tiznados de polvo, la nariz bombardeada por el inconfundible aroma de la humedad y el papel carcomido por el tiempo. Y la adrenalina, claro. La sensación de estar, siempre, a punto de encontrar El Dorado que ni siquiera estábamos buscando. Porque lo más interesante de toda esa travesía era la búsqueda. Frenética, ilusionada, frustrante, gloriosa. Tengo 46 años; y esas recorridas infantojuveniles por locales sagrados y algo oscuros, murmurantes de sones nacidos en las entrañas de un winco baqueteado por el uso, culminaban siempre (o casi) con el corazón en la boca y un libro de la Editorial Tor entre las manos temblorosas.


Esa misma sensación volvió a agitarme durante la lectura compulsiva de La Editorial Tor. Medio siglo de ediciones populares, del especialista Carlos Abraham (cuyo blog http://museodeliteraturapopular.blogspot.com.ar/ es -debería serlo- de visita obligada), imprescindible estudio para entender el impacto cultural que la literatura de masas tuvo, principalmente, en las sociedades argentinas de entre los años 1930-1960. Grandes tiradas a precios económicos, pensadas para el rápido consumo, con un ojo puesto en el entretenimiento y el otro en la instrucción. H.G. Wells, Tarzán, Borges, Hitler, José Ingenieros, Sarmiento, historietas, Platón, Pimpinela Escarlata, Cervantes, Poe, tratados sobre higiene sexual, Rocambole, Sexton Blake, Dante, folletines de apurada resolución, Sax Rohmer, Edgar Wallace, novela rosa, el primer trabajo editado de Adolfo Bioy Casares (bajo el seudónimo Martín Sacastrú), Gastón Leroux, Rubén Darío, Fantomas, Shakespeare, Fray Mocho, El Santo, Sandokán, Echeverría y Julio Verne, entre otros muchos exponentes de la literatura de género, el policial, el terror, la aventura exótica, la ciencia-ficción, el western y la gauchesca. Sólo un botón de muestra del catálogo anárquico, inabarcable y multifacético de la mítica editorial fundada por Juan Carlos Torrendel.



El trabajo de Abraham es más que meritorio, más que notable. No sólo por haber encontrado la lógica que estructuró semejante emprendimiento, recurrentemente obviado y discriminado por el canon academicista; sino (y sobre todo) por haberlo vuelto comprensible y entretenido, mitificando y desmitificando una práctica de intereses exclusivamente económicos pero que terminaron formando y formateando la cultura popular de la época. El libro es un repaso a la historia de la editorial, obviamente, con entrevistas a los protagonistas y el análisis pormenorizado de las colecciones que fueron más (y menos) determinantes a la hora de valorizar sus éxitos y fracasos. Pero también es una historia de la literatura de masas en la Argentina, de las prácticas editoriales que la impusieron y explotaron (local e internacionalmente), con expansiones verticales y horizontales, nuevos sistemas de distribución y la publicación de obras con o sin el permiso de sus autores (famosas son las colecciones apócrifas que Tor dedicó a Tarzán, Sexton Blake y los personajes de Edgar Wallace, que llegaron a triplicar la cantidad de títulos originales); y de las lecturas realizadas por las clases populares y obreras, yendo y viniendo entre la alta literatura y el sensacionalismo.



Durante gran parte de su activa existencia, Tor se identificó mediante la imagen de un bravío barco cortando las olas de un mar encrespado. Síntesis perfecta del espíritu que impulsó a la editorial y de las emociones que supo despertar en sus lectores. La Editorial Tor. Medio siglo de ediciones populares vuelve a ponernos a bordo de esa aventura, cuando uno tenía diecisiete años y el mundo era un vetusto libro de tapas amarillas. A punto de ser abierto. A punto de ser conquistado.
Fernando Ariel García


La Editorial Tor. Medio siglo de ediciones populares. Autor: Carlos Abraham. Portada: Detalle de Sexton Blake en Buenos Aires: Los pistoleros criollos, de Juan Bernat. 256 páginas en blanco y negro. Tren en movimiento. ISBN: 978-987-27654-1-5. Argentina, marzo de 2012.

martes, 17 de julio de 2012

ALEX ROSS SE PONE TODAS LAS MASCARAS

(Información de prensa) La Sombra, el Avispón Verde y Kato, el Zorro, El Araña, Miss Fury, el Murciélago Negro y muchos más serán los protagonistas de Masks, el crossover de Dynamite Entertainment protagonizado por los principales héroes pulp de todos los tiempos. Escrito por Chris Roberson, el primer número estará íntegramente ilustrado por Alex Ross!! Este será el primer trabajo historietístico de Ross desde el Justice de DC Comics. Masks llegará a los puestos de venta de los EE.UU. este noviembre, contando también con portadas de Alex Ross, Sean Phillips, Howard Chaykin y Jae Lee.



En Masks Nº 1, estamos en 1938; y el Partido de la Justicia ha llegado al poder en el estado de Nueva York. Pero los oficiales recientemente electos están bajo el control de poderosos criminales, que rápidamente corrompen la ley en su propio beneficio. Cuando queda instituido un Estado fascista y policial, los únicos que pueden levantarse en defensa de los inocentes son los vigilantes enmascarados: La Sombra, el Avispón Verde y Kato; y El Araña. Cuando la Ley es injusta, la Justicia debe estar fuera de la ley…
“Desde hace varios años, Dynamite Entertainment y yo venimos deseando unir a todos los diferentes personajes pulp que están publicando en un gran evento aglutinador -dijo el legendario Alex Ross-. Cuando el Avispón Verde y Kato pavimentaron el camino para el exitoso relanzamiento del dúo original de personajes enmascarados, supimos que el gran premio de los revivals debería ser el conseguir al original definitivo, La Sombra. Ahora, tener la posibilidad, por vez primera en la historia, de unir a estas leyendas junto con el resto de los protosuperhéroes (El Araña, el Zorro, el Murciélago Negro y otros) hace que este proyecto sea un logro único e incomparable. Siempre pensé que ilustrar a los primeros arquetipos superheroicos como La Sombra sería un hito en mi carrera. Estoy emocionado por poder abordar las leyendas que iniciaron el real concepto del superhéroe en Masks”.
Masks es el cómic que quería escribir desde que descubrí a los héroes pulp en los años ’70 -confió el guionista Chris Roberson-. El hecho de poder trabajar con estos personajes es un sueño cumplido; y tener el primer número totalmente pintado por Alex Ross lo hace mucho más sorprendente aún”.
“Cuando estábamos buscando guionistas, intercambiamos e-mails con Chris y, en ese corto periodo, él estableció un marco básico que era perfecto para lo que estábamos buscando -aseguró Joe Rybandt, editor de Dynamite-. Alex había diseñado una lista de personajes y conceptos básicos, pero Chris le agregó la carne a ese esqueleto y así llegamos a algo realmente bueno”.
“Alex está tan entusiasmado con Masks porque sabe que es una oportunidad única en la vida para dibujar tantos personajes clásicos e icónicos en una misma serie -declaró Nick Barrucci, presidente de Dynamite-. Por eso se tiró de cabeza cuando le sugerimos la posibilidad de ilustrar las páginas interiores del primer número, hecho que atraerá la mayor cantidad de atención posible sobre la serie”.

BANDA DIBUJADA DE BUENOS AIRES LOS ESPERA LOS DOMINGOS EN EL MUSEO NACIONAL DE ARTE DECORATIVO

(Información de prensa) ¿No sabés a dónde llevar a tus chicos este fin de semana? En estas vacaciones de invierno vuelven los talleres gratuitos de historieta (para chicos a partir de 7 años) en el Museo Nacional de Arte Decorativo (MNAD), dictados por Banda Dibujada de Buenos Aires.



Este año el taller se titula Historietas en dos ruedas, con Don Matías y Cilindrina, en alusión a Don Matías Errázuriz y a Cilindrina, la entrañable motocicleta de la historieta de Clemente Montag, Coco y Cilindrina.
Serán cuatro domingos consecutivos (22 y 29 de julio; y 5 y 12 de agosto), de 14:00 a 16:00 horas, en el MNAD, ubicado en Av. Del Libertador 1902, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Para más información:
Tel: 4801-8248 / 4806-8306 int. 1

lunes, 16 de julio de 2012

ESTAMOS EN NUEVA, LA REVISTA DEL INTERIOR

En su edición de ayer, la revista dominical Nueva, que acompaña desde hace más de veinte años a los principales diarios del interior del país (La Capital de Rosario, Santa Fe; El Día de La Plata y La Nueva Provincia de Bahía Blanca, ambos de Buenos Aires; La Gaceta de Tucumán; Río Negro de Río Negro, Neuquén; San Juan 8, de San Juan; Tiempo Sur, de Río Gallegos, Santa Cruz; y las ediciones de Diario Uno para Mendoza, Entre Ríos y Santa Fe), publicó un extenso artículo sobre la actualidad del mercado historietístico en la Argentina y el impacto social de las producciones hollywoodenses basadas en cómics.



El artículo de Mariano Petrucci cuenta con las opiniones de Federico Reggiani, Ariel Olivetti y un servidor. Y puede leerse aquí:

SE VIENE… MAN OF STEEL


Avance de la última Convención de Cómics de San Diego, la fecha de estreno pautada para Man of Steel (ver http://labitacorademaneco.blogspot.com.ar/2013/06/superman-regresa-de-nuevo.html) es el 13 de junio de 2013. El filme, dirigido por Zack Snyder, cuenta con los protagónicos de Henry Cavill (Superman / Clark Kent), Amy Adams (Lois Lane), Michael Shannon (General Zod), Diane Lane (Martha Kent), Kevin Costner (Jonathan Kent), Russell Crowe (Jor-El), Ayelet Zurer (Lara) y Laurence Fishburne (Perry White), entre otros.