Karla.
Directora: Christina Tournatzés. Protagonistas: Elise Krieps, Rainer
Bock, Imogen Kogge, Torben Liebrecht, Katharina Schüttler, Robert
Hunger-Bühler, Frank Vockroth, Carlotta von Falkenhayn, Ulla Geiger,
Ben Braun. Guionista: Yvonne
Görlach. Basada en un hecho real. Achtung Panda! Media / Bayerischer
Rundfunk. Alemania, 2025. Estreno en la Argentina: 27 de noviembre de
2025.
Múnich,
1962. Una niña de 12 años, la Karla del título, huye de su familia
y busca refugio en una estación de Policía. Va a denunciar a su
padre por abuso sexual, conociendo (de punta a punta) los derechos
que tiene por ser un ser humano. Y que, por eso mismo, la Justicia
debería garantizarle. En esos años (como siempre y como ahora),
Karla deberá hacer frente a un entorno hostil y desconfiado, parte
de un engranaje administrativo que pone en duda a la víctima y
pareciera brindarle protección al victimario.
Por
lo que expone el sensible film de Christina Tournatzés, la historia
real de
Karla sirvió, en parte, para cambiar el enfoque de los procesos
judiciales en Alemania para este tipo de casos. Y gran parte de la
responsabilidad recayó en los hombros del juez Richter Lamy y su
secretaria, la Sra. Steinberg, sobreviviente del campo de
concentración de Dachau, donde estuvo prisionera por lesbiana. Sobre
este trípode, resuelto actoralmente con sobriedad, mesura y empatía
por Elise Krieps, Rainer
Bock e Imogen Kogge, la película juega sus mejores cartas a la hora
de generar consciencia, denunciar y comunicar.
Desde
el principio, queda claro que Tournatzés no busca descubrir la
verdad (que de eso se ocuparán los tribunales), sino contar lo arduo
del camino para probar esa verdad que viene establecida desde el
minuto cero. Y ahí, para mí, radica lo más interesante de esta
notable producción germana. La opción narrativa de respetar
tiempos, condiciones, palabras y silencios de la niña, poniendo en
primer plano la importancia de no revictimizar a la víctima.
Resolviendo
la historia cinematográfica desde la conexión emocional, la
comprensión y el acompañamiento, Karla evita cualquier regodeo
morboso. Y, por elevación, establece un método para el abordaje de
este tipo de delitos que, en este caso al menos, dicta justicia sin
ultrajar el respeto a la persona. De visión obligatoria.
Fernando
Ariel García


