jueves, 7 de septiembre de 2017

WILL SMITH PROTAGONIZARÁ LA VERSIÓN CON ACTORES DEL "ALADDÍN" DE DISNEY, DIRIGIDO POR GUY RITCHIE

(Información de prensa) Disney anunció el elenco de la nueva película Aladdin, adaptación de acción real del clásico animado de 1992. La producción de la película ya está en marcha, en Longcross Studios, en las afueras de Londres. 

Imagen posteada por el propio Will Smith

El elenco de Aladdin incluye a: Will Smith como el Genio que tiene el poder de conceder tres deseos a quien posea su lámpara mágica; Mena Massoud como Aladíno, el desafortunado pero agradable joven callejero que está enamorado de la hija del Sultán; Naomi Scott como la Princesa Jazmín, la hermosa hija del Sultán, que quiere decidir cómo llevar adelante su vida; Marwan Kenzari como Jafar, un malvado hechicero que crea un plan perverso para derrocar al Sultán y gobernar Agrabah; Navid Negahban como el Sultán, líder de Agrabah, que espera ansiosamente hallar un esposo adecuado para su hija; Nasim Pedrad como Dalia, la doncella y confidente de la Princesa Jazmín; Billy Magnussen como el Príncipe Anders, un pretendiente de Skanland y potencial esposo de la Princesa Jazmín; y Numan Acar en el rol de Hakim, la mano derecha de Jafar y líder de los guardias del palacio. 


Dirigida por Guy Ritchie a partir del guion de John August, Aladdín está basada en el clásico animado de Disney de 1992 y en algunas historias de Las mil y una noches. El productor es Dan Lin, junto con Marc Platt. Jonathan Eirich y Kevin De La Noy son los productores ejecutivos. El compositor Alan Menken (La Bella y la Bestia), laureado en ocho oportunidades con el premio Oscar, es el creador de la banda sonora, que incluye nuevas grabaciones de las canciones originales escritas por Menken junto con el compositor Howard Ashman y Tim Rice, así como dos nuevos temas escritos por Menken y los compositores Benj Pasek y Justin Paul.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

"ATÓMICA" SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 7 DE SEPTIEMBRE

(Información de prensa) Más fuerte, atrevida y ruda que Bourne. Atómica (Atomic Blonde, EE.UU./Reino Unido/Alemania), 2017) se estrena en la Argentina el próximo 7 de septiembre. Protagonizada por Charlize Theron, James McAvoy, Sofía Boutella y un gran elenco, la película está dirigida por David Leitch (Sin control, la próxima Deadpool 2). 


Con una mezcla explosiva de acción, sensualidad y deslumbrante estilo, Charlize Theron protagoniza un thriller de acción cargado de adrenalina, vibrante adaptación del cómic  The Coldest City (Guión de Antony Johnston y dibujos de Sam Hart).


1989. el Muro de Berlín está pronto a caer. En una ciudad llena de traidores y dividida por una revolución, una bomba de tiempo está a punto de estallar mientras ella persigue a uno de los asesinos más peligrosos del MI6. 


La inteligente y sanguinaria agente Lorraine Broughton (Theron) bajo el mando del servicio secreto de la corona británica deberá usar su arsenal de habilidades para mantenerse con vida en esta arriesgada misión. 


Enviada a Berlín y en medio del caos por el que está pasando la ciudad, une fuerzas con David Percival (James MacAvoy), un agente establecido en la ciudad, para lograr sobrevivir a un mortal juego de espías. 


John Goodman, Til Schweiger, Eddie Marsan, Sofia Boutella y Toby Jones, acompañan a los protagonistas. La banda de sonido incluye clásicos de la época a cargo de Queen, David Bowie, George Michael, Depeche Mode, Nena, New Order, Public Enemy, Echo & the Bunnymen, The Cure, Duran Duran, Siouxsie & the Banshees, Blondie y muchos más.

PI EDICIONES: NUEVA EDITORIAL Y PRIMER LANZAMIENTO

(Información de prensa) PI Ediciones nace con el entusiasmo de generar contenido de entretenimiento para chicos y grandes en materia de historieta. Con el convencimiento de ofrecer obras de calidad y de dar a conocer autores noveles, PI Ediciones comienza su carrera como una nueva editorial independiente que busca acercar al público nuevas miradas, sin importar su edad, género o conocimientos previos sobre el mundo de la narración gráfica. 


En estos días, PI Ediciones lanza su primer libro, Pipo y Bartolo: ¡Al Rescate!, una aventura de ciencia-ficción repleta de humor y acción para disfrutar en familia, escrita por Guido Barsi y dibujada por Darío Reyes. 
En el futuro, la empresa Imaginacorp domina a los ciudadanos adueñándose de lo más preciado que tienen: La imaginación. Las personas viven felices en su comodidad sin tener conciencia del dominio que ésta tiene sobre ellos. Su única salvación es Pipo, un perro que viajará al pasado para encontrar a alguien capaz de enfrentar a la malvada empresa y así ayudar a las personas. Allí encuentra a Bartolo, un chico de 10 años con una imaginación inagotable. Juntos intentarán rescatar a la ciudad de las garras de esta malvada empresa.


En la página de facebook de la editorial vas a encontrar toda la información que necesitás para conseguir este libro de forma anticipada y a un precio especial:

"RECREO", CON CARLA PETERSON Y JUAN MINUJÍN, SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 8 DE FEBRERO DE 2018

(Información de prensa) ¿Querías tiempo libre? Recreo se estrena en la Argentina el 8 de febrero. El filme, escrito y dirigido por Hernán Guerschuny y Jazmín Stuart, está protagonizado por Carla Peterson, Juan Minujín, Fernán Mirás, Jazmín Stuart, Martín Slipak y Pilar Gamboa. 


Tres parejas con sus hijos. Un fin de semana largo en el campo. El reencuentro entre amigos, el disfrute y las risas son el punto de partida de una convivencia en la que pronto aparecerán antiguos conflictos, secretos ocultos, cruces inesperados. 


Como una radiografía de los 40 años, Recreo profundiza en la dualidad de la vida familiar, la fantasía de volver a la adolescencia, las cuentas pendientes, la contradictoria vida burguesa, y el tiempo que se escapa. 


Una historia coral situada en un contexto poco habitual: un campo sobrevolado por globos aerostáticos, alterado por la misteriosa muerte de un perro y regado por litros de buen vino tinto. Una comedia ácida sobre sexo, pañales y rock and roll.


Según los directores, la película persigue "el deseo de radiografiar el universo de la generación argentina que hoy tiene 40 años, que ha nacido durante la dictadura militar, creció durante la vuelta a la democracia y adoleció en medio de la superficialidad de los años '90. Hijos de profesionales de los '80, niños psicoanalizados que hoy, ya adultos, se encuentran en una realidad hiper pensante, ultra comunicada y estimulada, que la vez parece sumirlos en una profunda soledad". 


"Queremos despertar preguntas -aseveran los directores-. ¿Qué es una pareja en estas épocas de apertura y libertad? Esa libertad, tan promocionada, ¿es real? ¿Qué vínculo tenemos con nuestros hijos? ¡Somos padres porque lo deseamos o porque fuimos programados para serlo? ¿Hasta qué edad tenemos permiso de sentirnos jóvenes? ¿Qué es la rebeldía a los cuarenta? ¿Sentir que envejecemos nos empuja a un último brote de rebeldía? Con esta historia coral, deseamos sacudir al público de esta generación, si bien la película también invita a espectadores de todas las edades a reflexionar sobre los valores que el sistema impone; y la búsqueda intuitiva de ese 'algo más' que vive escondido entre los pliegues de la vida cotidiana.

"LA ESTAFA DE LOS LOGAN" SE ESTRENA EN LA ARGENTINA EL 28 DE SEPTIEMBRE

(Información de prensa) La otra cara del robo. La estafa de los Logan (Logan Lucky, EE.UU., 2017) se estrena en la Argentina el próximo 28 de septiembre. La comedia de acción, dirigida por Steven Soderbergh, está protagonizada por Daniel Craig, Channing Tatum, Adam Driver, Katie Holmes, Hilary Swank y Riley Keough, entre otros. 


Jimmy Logan (Channing Tatum), un hombre de familia de Virginia Occidental, dirige a sus hermanos Clyde (Adam Driver) y Mellie (Riley Keough) en un plan para robar el Charlotte Motor Speedway de Carolina del Norte. 


Para penetrar al complejo sistema de manejo de dinero de la pista, Jimmy recluta al irascible experto en demolición Joe Bang (Daniel Craig). 


Un malentendido en la programación complica aún más el arriesgado plan y obliga a los ladrones a ejecutar el trabajo durante la celebración de la Coca-Cola 600, el evento más popular de la NASCAR del año. 


Mientras tratan de llevar a cabo el ambicioso robo, los desafortunados Logan enfrentan un último obstáculo, una implacable agente del FBI (Hilary Swank) comienza a investigar el caso. 


Completan el elenco Seth MacFarlane, Katie Holmes, Katherine Waterson, Dwight Yoakam, Sebastian Stan, Brian Gleeson y Jack Quaid.

lunes, 4 de septiembre de 2017

A PROPÓSITO DE LOS 60 AÑOS DE "EL ETERNAUTA"

A esta altura, cuando El Eternauta festeja sus primeros sesenta años de existencia, poco es realmente lo que pueda agregarse a la infinita cantidad de páginas que se han escrito, en diferentes idiomas, para intentar desentrañar los por qué tras el éxito sostenido, el renacer constante, la vitalidad continuamente reverdecida que brota desde esa serie de viñetas realizadas con energía argentina y terminales nerviosas universales. 


¿Qué forja un clásico? ¿Qué hace que la humanidad, por diversas razones, vuelva sobre Homero, sobre Shakespeare, sobre Cervantes? ¿Qué misterio desentrañaron esos (y otros) hombres, al traducir sus pulsiones internas en palabras arrojadas al viento y borroneadas sobre el papel? ¿Qué verdad, con estoico esfuerzo al parecer, se empeñan en repetir a los habitantes del siglo IX, del XVI, del XVIII, del XXI? Los griegos, que fundaron las bases de la civilización, sostenían que sólo había dos temas lo suficientemente importantes como para intentar aprender y aprehender a través del arte: La vida y la muerte. 


Conceptos universales con valores absolutos, ambos se influyen mutuamente y comprenden en sí mismos todo lo que queda entremedio. Desde ese intersticio, donde lo individual confluye con lo colectivo, lo momentáneo con lo trascendente, el fin con el principio, lo posible con lo probable y lo real con lo imaginario, Homero, Shakespeare y Cervantes se asomaron al pozo del alma humana, metieron sus pies en el barro y redujeron cuestiones eminentemente existenciales en situaciones netamente representables. Hablamos de reducción, por supuesto, en el sentido culinario de la expresión, donde lo que se busca es concentrar los sabores para obtener, al mismo tiempo, esencia y alcance. Una simbología que permita acceder al todo por sus partes. La capacidad de enfrascar un tiempo constante y perpetuo en un lugar determinado. 


Tiempo y lugar. Dos de los vectores que dan entidad a la ficción narrada en El Eternauta y a las lecturas que se han venido haciendo de esta obra capital de la historieta argentina. ¿Un clásico? Un clásico. 


El tiempo, o las distintas nociones que puedan tenerse de él, es una herramienta narrativa que Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López ubicaron en el corazón de El Eternauta, la historieta que comenzaron a serializar en septiembre de 1957, con el lanzamiento de la revista Hora Cero Semanal. Juan Salvo, el protagonista que devendrá ese peregrino de la eternidad que será bautizado como El Eternauta por un filósofo del futuro, carga sobre sus hombros el paso (y el peso) del tiempo. Cuando se corporiza en la silla del por entonces anónimo guionista de historietas, que con el tiempo se asumirá como el propio Oesterheld, la peripecia particular de Juan Salvo es pasado. Sin embargo, para el guionista que escucha impávido las alternancias del relato, todo se refiere a su futuro. Más allá del juego de palabras y la tensión que logra articular la historieta, este manejo conceptual del tiempo eclosiona sobre el final, cuando protagonistas y lectores descubrimos que aquella pesadilla a la que hemos asistido por más de 300 páginas no ocurrió, sino que acontecerá dentro de cuatro años. 


Esta vuelta de tuerca, además de cerrar circularmente la aventura con un pico dramático, termina de quebrar la lógica temporal y abre un paréntesis que permite avistar, como si del aleph borgeano se tratara, todo lo que pasó, todo lo que está pasando y todo lo que pasará, simultáneamente. Y en vez de expresarlo como un trauma irresuelto, Oesterheld y Solano López deciden mostrarlo como una oportunidad única, a la espera de ser utilizada. Esa bisagra entre lo que fue y lo que será, que no es otra cosa que el presente continuo, es el engranaje maestro de la arquitectura narrativa denominada El Eternauta. Desde ese espacio atemporal (vaya paradoja), los autores nos invitan a compartir algunas preguntas sin respuestas aparentes. O mejor aún, con varias respuestas posibles. 


El lugar cobra especial interés gracias al disparador de la acción. Aventuras ambientadas en la Argentina habían existido desde siempre, pero una invasión alienígena implicaba una escala que, por ese entonces, sólo parecía viable en los Estados Unidos o en algunas zonas de Europa. Gran parte de esta falsa creencia instalada radicaba en el poderío de las construcciones simbólicas occidentales en el escenario bipolar de la Guerra Fría, donde lo extraño quedaba equiparado con lo peligroso y lo norteamericano con cierta reserva moral del mundo libre. Desde lo formal, uno de los mayores logros de la dupla Oesterheld- Solano López es haber sabido llevar adelante esta transferencia de paradigmas en medio de una historia ambiciosa, provocativa y transgresora como lo fue (lo es) El Eternauta


Remitiendo a ajenos procesos políticos de largo alcance, como la carrera espacial y la paranoia radioactiva, la epopeya de Juan Salvo supo resolver las cuestiones de credibilidad e identificación local alcanzando un equilibrio tan delicado como inteligente en sus referencias internas. Cuando ninguna de las dos potencias existentes había logrado poner un satélite artificial en órbita (de hecho, faltaban doce años para que el Hombre pisara la Luna), Oesterheld y Solano López cautivaban multitudes al dirimir el destino de un argentino que viajaba por el espacio y el tiempo. Sin embargo, este detalle que dejaba abierta la puerta para ir a jugar con los imposibles de la fantasía, fue utilizado por los autores para enmarcar un retrato costumbrista destartalado por la irrupción violenta de la ciencia-ficción. 


Desde sus primeras historietas, Bull Rockett y Sargento Kirk, Oesterheld venía subvirtiendo los moldes clásicos de la Aventura. Al escenario predominantemente norteamericano en que se desarrollaban las aventuras de Rockett y Kirk, Oesterheld lo vistió con una sensibilidad y una conciencia humanística inédita hasta el momento, enfocando situaciones y personajes desde una mirada argentina de las cosas y las posibilidades. Una escala de valores que representaba búsquedas existenciales diferentes a (y hasta encontradas con) las monopólicas, aquellas que terminarían erigiéndose en discursos únicos y totalitarios. 


Este privilegio hacia la diversidad se profundizaría aún más con las crónicas bélicas de Ernie Pike, donde la Segunda Guerra Mundial se erige como telón de fondo ante la escenificación de las decisiones morales del Hombre en situaciones límites. El gesto heroico, al igual que la bajeza, deja de ser propiedad exclusiva de banderas y/o nacionalidades. La gama de grises cobra protagonismo en hechos pequeños y anecdóticos. La Historia se queda con el bronce y los manuales, la historieta con la trascendencia conceptual y el discurso popular. 


Después de mover el eje desde donde contar los hechos, Oesterheld modificó el espacio territorial apto para el desarrollo de los mismos. En este proceso de descentralización, escogió asentar a la Aventura también en la Argentina, lugar al que ya había “viajado” en episodios puntuales de Alan y Crazy y Bull Rockett, por ejemplo. Cuatro meses antes de empezar la serialización de El Eternauta, Oesterheld y Solano López pusieron a rodar Rolo, el marciano adoptivo, una historieta donde la Ciudad de Buenos Aires era el lugar escogido para iniciar una invasión alienígena sobre el planeta Tierra. A causa de la inexperiencia en el manejo de los parámetros, Rolo no termina de cuajar y termina desvirtuando aquello que se proponía originalmente, aunque logre revalorizar ciertos espacios y costumbres locales a través del manejo del “héroe grupal”, esa metáfora que prioriza el valor de las relaciones horizontales y complementarias por sobre el verticalismo impuesto por el héroe paternalista e independiente. Esta transformación ideológica es la que convierte a El Eternauta (y a las otras creaciones de Oesterheld) en una historieta preeminentemente argentina. Porque muestra un quiebre con lo que se había hecho hasta el momento, instalando una nueva manera de representar los imaginarios universales. Más allá de la acción elegida para narrar, lo realmente importante ahora es la mirada con que se elija contarla. 


Con este código ya establecido, Oesterheld y Solano López lograron que, de entidad, El Eternauta devenga identidad. Ayudó, por supuesto, que algunas escenas claves se corporizaran en escenarios reconocibles para el lector, como las barrancas de Belgrano, la avenida General Paz, el estadio futbolístico de River Plate, Plaza Italia y la línea D del subterráneo, las calles del centro y la Plaza de los dos Congresos. Pero lo sustancial estuvo siempre en los tópicos que se pusieron en discusión. La explotación de unos seres vivos para el exclusivo beneficio de otros, como impuesto sustento de un determinado orden político y social es, a priori, el gran tema que El Eternauta debate, denunciando claramente una herramienta de sometimiento: El enfrentamiento de oprimidos contra oprimidos (¿pobres contra pobres?). 


Dosificando la información para obtener el máximo impacto emocional, Oesterheld y Solano López fueron desnudando la verdadera escala de la invasión mientras incorporaban mayores y novedosos costados fantásticos a la trama realista. A la nevada mortal, que de fenómeno natural sólo tenía la apariencia, pronto se le sumaron los Cascarudos y los Gurbos, especies ¿animales? del espacio exterior con su capacidad de decisión anulada tecnológicamente. Ambos eran abiertamente manipulados por los Manos, estilizados alienígenas pacíficos que también fueron forzados a batallar en contra de su voluntad, ya que habían sido dominados gracias al implante quirúrgico de una pavorosa “glándula del terror”, capaz de segregarles un veneno mortal en su torrente sanguíneo si se veían sometidos a un brusco desbalanceo emocional, como el que podría provocar el deseo de rebelarse ante lo instaurado por la fuerza. 


Pero, ¿quién es el detentor último de esta fuerza? ¿El único (o máximo) beneficiario tras tanta catástrofe injustificada y tanta muerte injusta? ¿Este mal mayor, invisible y omnipresente? Los Ellos, especie de señores feudales galácticos, carecen en El Eternauta de representación física concreta. Más que un ser vivo específico, el verdadero enemigo a vencer es una idea, un concepto abstracto equiparable a la tiranía, a la crueldad, a la maldad, a la desigualdad planificada en laboratorios. 


La desproporción entre las fuerzas en conflicto es la que hará eclosionar el leitmotiv de El Eternauta (y de gran parte de la obra oesterheldiana): La Resistencia. ¿Qué queda por hacer cuándo es imposible avanzar e inviable retroceder? Resistir contra el invasor. O resistir contra el ejercicio abusivo del poder, que viene a ser lo mismo. Cuando ya no importa si se gana o se pierde, lo único que prevalece es la dignidad con la cual se presente batalla. 


La Argentina real de esos años estaba gobernada por el general Pedro Eugenio Aramburu, reemplazo del general Eduardo Lonardi, cabeza visible del Golpe de Estado que derrocó a Juan Domingo Perón en 1955. Ante el autoritarismo, la opción escogida por Oesterheld y Solano López buscaba configurar una cierta alianza de clases entre los sectores medios, los obreros, algunos militares y los intelectuales. Este frente guardaba relación con parte de las primeras propuestas del desarrollismo encabezado por Arturo Frondizi, que resultaría presidente electo en los comicios del 23 de febrero de 1958, con el peronismo proscripto. Como muchos en la época, los autores parecen haber visto en Frondizi una posibilidad de encauzar institucionalmente las demandas sociales existentes, y de allí surgirían los apoyos explícitos que el principio de El Eternauta brinda a las candidaturas del representante de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), expuestos en sendas pintadas que dicen “Vote Frondizi” ante el ojo entrenado del lector. 


Durante los dos años que duró la serialización semanal de El Eternauta (su último episodio apareció publicado en el Hora Cero Semanal Nº 106, fechado el 9 de septiembre de 1959), Oesterhled y Solano López conceptualizaron simbólicamente la problemática nacional, poniendo en escena dos tensiones irresueltas que terminarían por estallar en el Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976: La conformación de un modelo de país y los roles a cumplir por las Fuerzas Armadas y la clase trabajadora. Al comenzar la aventura de Juan Salvo, la Argentina salía de la Revolución Libertadora y todavía se creía posible una articulación política que incluyera al peronismo y a un sector de los militares del mismo lado, bajo control desarrollista. Pero no fue así. Con Frondizi en el poder, los sectores más recalcitrantemente antiperonistas del Ejército, desaprobaban el acercamiento entre el Presidente y Perón, mientras denunciaban una supuesta penetración comunista en la administración pública. Este enfrentamiento se tradujo en treinta “planteos” militares durante la gestión frondicista de cuatro años; y un fracasado intento de Golpe de Estado en junio de 1959. 


El Ejército había ingresado a El Eternauta en enero de 1958, como primer encargado de encauzar la resistencia. Para agosto de 1958, después de haber tomado una serie inconcebible de medidas erróneas que llevaron a la tragedia de Plaza Italia, la milicia quedó completamente desacreditada para conducir cualquier proceso de cambio viable para las bases. La figura que cobró un protagonismo impensado, entonces, fue la del obrero Alberto Franco, principal capacitado para operar sobre la realidad circundante y transformar (aunque fuera momentáneamente) el balance entre sociedad y Estado. 


Una vez definido el liderazgo, se hizo imprescindible señalar al enemigo. Y en una corta secuencia que fue de diciembre de 1958 a enero de 1959, Oesterheld y Solano López enquistan a la base alienígena de los Ellos en la Plaza de los dos Congresos, centro mismo de la representación física del poder popular. Contundente alegoría gráfica del modelo que marcará a sangre y fuego a la Argentina futura, donde el enemigo también estará dentro de las instituciones que dirán representar al pueblo. 


El paso del tiempo (o de las acciones de alguno de los hombres que lo habitaron) resignificó algunos conceptos de El Eternauta, reposicionándolos en el imaginario colectivo actual. Para este 2017, el nivel de realización personal que ostentan los protagonistas en 1957 es un claro ejemplo de lo perdido, del retroceso llevado adelante sobre (y contra) el argentino medio. Juan Salvo, ¿un empresario mediano sin sobresaltos económicos?, Favalli, ¿un profesor universitario estatal dueño de un velero?, Polski, ¿un jubilado que fabrica violines por placer? Una base real que se creía sólida e inclaudicable transmutada en pura ciencia-ficción. También se instaló la nevada mortal como metáfora del país arrasado, entregado a los intereses externos y dominado por el invasor, así como los hombres-robots y las zonas liberadas como resonancias poéticas de algunas prácticas de aniquilamiento referidas al accionar de la última dictadura. 


El ejemplo que más claro grafica la recodificación ejercida por la realidad instaurada en marzo de 1976 sobre la ficción generada en 1957, sin embargo, es la marcha del ejército de la resistencia frente a las instalaciones de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA). En los ’50, la misma funcionaba como un dato de color local que le agregaba mayor dramatismo a la sensación de realidad que construía la historieta. ¿Puede seguir leyéndosela de la misma manera, conociendo los hechos que acaecieron después, tanto a la Argentina como a Oesterheld? 


¿Qué forja un clásico?, se interrogaron estas líneas al principio. Justamente eso. La capacidad de repensarse permanentemente, de cuestionar el tiempo ido y el presente. Su estatura de clásico se erige no por la calidad de sus respuestas, sino por la vigencia de sus preguntas. 
No casualmente, Oesterheld y Solano López cerraron este primer Eternauta con un ¿Será posible? que aún resuena entre nosotros. 
Fernando Ariel García 

Bajo el título Tiempo y lugar, este texto se publicó por primera vez como prólogo de El Eternauta 1957-2007: 50 años, publicado por Doedytores en 2007. En abril de 2011, pasó a formar parte del cuerpo académico de la edición italiana de L'Eternauta, a cargo de 001 Edizioni.

viernes, 1 de septiembre de 2017

¿DÓNDE ESTÁ SANTIAGO MALDONADO?

Tute


El Tomi

Rep

El oficial Yuta, de J.J. Rovella

Jorge Tesan